Deisy Ortiz y Noelia Rendón
La copiosa lluvia que cayó en la ciudad capital causó la caída de árboles y anegó algunas viviendas en zonas bajas, mientras crece la alerta en el departamento por la crecida del Piraí y de otros ríos.
“Estamos en alerta máxima porque el cauce del río se acerca cada vez más a las riberas, donde hay infraestructura, construcciones y viviendas”, indicó el alcalde de Porongo, Neptaly Mendoza, que se reunió con autoridades del Servicio de Encauzamiento de Aguas y Regularización del río Piraí (Searpi) para que, con carácter de emergencia, se realicen estudios a fin de reforzar los defensivos.
Mendoza indicó que la riada del fin de semana ya dejó grandes daños en varias comunidades, como Espejos, Tacuarembó, Agua Dulce, Nueva Palestina, que están aisladas y con viviendas destruidas y caminos cortados.
El director del Searpi, José Antonio Rivero, informó que, tras las precipitaciones que se vienen registrando desde la noche del lunes, se reportan crecidas en el Piraí y otros afluentes. “Actualmente mantenemos un turbión en el río Piraí, desde las nacientes de Samaipata, pasando por El Torno, pero no está provocando más daños de lo que ya causó el fin de semana”, indicó Rivero.
Según el boletín del Searpi, el Piraí registraba este martes crecidas grandes en la zona de Bermejo, la Angostura y Cuatro Ojos. El río Yapacaní es otro que registra una crecida grande.
En la ciudad
Las lluvias registradas desde la noche del lunes también provocaron emergencias en la urbe cruceña. Una de las zonas afectadas fue el barrio Roca Coronado, donde la vivienda de Reina Menacho quedó inundada, obligando a la familia a alquilar una motobomba para desaguar el inmueble.
Por seguridad, Menacho tuvo que enviar a su hija de dos años a la casa de un familiar en la madrugada. “A mi hijita pequeña tuvimos que mandarla a las dos de la mañana con otro familiar”, relató.
El agua ingresó al patio, la cocina y todas las habitaciones de la casa, causando daños materiales de consideración. Un freezer, dos heladeras y una máquina de helados quedaron afectados por la inundación. Al menos otras dos viviendas del sector también resultaron perjudicadas.
Los vecinos atribuyen el problema a la pavimentación de una avenida cercana que, aseguran, provoca la acumulación de agua cada vez que llueve.
La directora de Gestión de Riesgo y Emergencias Municipales, Mary Luz Farfán, informó que la mañana de este martes se atendió la caída de cinco árboles y se realizó la verificación de una vivienda afectada por las precipitaciones.
Desde el sábado, las brigadas del Gobierno Municipal atendieron un total de 16 casos de caída de árboles, según el reporte oficial.