La Policía Boliviana presentó este lunes los avances en la investigación del asesinato de la librecambista de 43 años, ocurrido la tarde del 23 de julio en inmediaciones del mercado Mutualista. El hecho, que conmocionó a lapoblación cruceña y al país, dejó a la víctima sin vida, tras recibir dos disparos de arma de fuego durante un asalto.
El Ministro de Gobierno, Roberto Ríos, informó que las investigaciones permitieron la aprehensión de tres personas: dos ciudadanos brasileños acusados de ser los autores materiales del crimen y un ciudadano boliviano señalado como cómplice por encubrimiento.
El primer detenido, Marcos J.S., de nacionalidad brasileña, ingresó ilegalmente a Bolivia y utilizaba documentación falsa. Contaba con antecedentes por robo agravado en Santa Cruz y por asesinato y robo en Brasil, donde tenía una condena de 35 años.
"Se encontraba portando documentos falsos, así como también su celular, el cual contaba con un historial de llamadas y mensajes, así como también, su registro de las mismas, las cuales habían sido eliminadas justamente el día en que se ha suscitado el delito, explicó Ríos.
El segundo implicado, Luis P. F. M., también de nacionalidad brasileña, tenía un mandamiento de recaptura en su país por asesinato y portaba documentación falsa. En su poder se encontró un arma calibre 9 mm, identificada como la utilizada en el crimen, así como el casco registrado en imágenes de cámaras de seguridad.
De acuerdo a la información preliminar que se ha colectado, el mismo contaba con detención domiciliaria, la cual habría incumplido justamente para cometer este delito (...) En el momento de su aprehensión, esta persona ha intentado darse a la fuga, ha pretendido hacer uso de su arma de fuego contra el personal del DACI. , indicó el ministro.
El tercer aprehendido, Alan Roy S. Á., boliviano, trabajaba como chofer de confianza de F.M. Según la investigación, proporcionaba transporte y alimentos a los autores materiales. Durante su captura se le encontró en posesión de sustancias con características de cocaína.
En el momento de la aprehensión de estas personas, ninguna se encontraba portando el dinero que se le habría quitado a la víctima (...) el autor intelectual sería quien se ha quedado con la mayor cantidad de este y en menor porcentaje habría realizado la distribución a estos actores materiales, quienes se han deshecho del mismo al verse también acorralados por nuestras fuerzas del orden, aclaró Ríos.