Fernando Larach se muestra tranquilo y relajado. En unas semanas más concluye su mandato en Comité pro Santa Cruz. Se va consciente de las luces y sombras que ha habido en su gestión, pero sobre todo, agradecido por “el honor” de haber vivido la experiencia.
Santa Cruz alista la celebración de los 200 años de su independencia. Más que la evocación histórica, es buen momento para mirar hacia adelante Es un logro formidable, haber construido en estos 200 años una metrópoli pujante con la mejor economía y con la mayor cantidad de gente. Mirando la historia, los cruceños de la época hablaban de vertebración caminera, hablaban de libre comercio, hablaban de profesionalizar a la población, de educación, hablaban de democracia de libertad. Y hoy, paradójicamente 200 años después seguimos hablando de la misma cosa. Nos falta vertebración caminera, todavía hay necesidad de profesionalizar a la población, democracia, libre comercio. ¿Será que avanzamos? Es la pregunta. ¿Será que nos terminaron atendiendo como merecieron? En el contexto de los 200 años ¿qué marca la agenda cívica? La agenda abarca la profundización de la autonomía, mayores competencias, mayores recursos económicos para satisfacer necesidades de la población. ¿Qué se ha avanzado en su gestión? Esta gestión, la de Fernando Larach que ya termina, estuvo marcada en la construcción de la nueva relación con el Estado, en la rearticulación de la institucionalidad cruceña. Ha sido un periodo para pausar dos gestiones bastante combativas, pausar para respirar porque en toda lucha necesitas una pausa donde el ejército se reagrupa, se oxigena para volver a ir. ¿Es posible identificar algún avance? Estamos en foja cero. Porque, básicamente, los diputados dijeron que no podían hacer nada. ¿No podían o faltaba voluntad política para hacerlo? Yo voy a repetir lo que ellos dijeron. La opinión personal es otra cosa. Pero ellos dijeron, claramente, en una reunión que tuvimos en el Comité por Santa Cruz ¿quién va a hacer los proyectos de ley? Allá no nos dan bola. Palabra más, palabra más. Así pues, conversé con ‘Tello’ (Cochamanidis) y con Leo (Leonardo Martínez) y pasamos a entregar (el documento) a quienes quieren ser candidatos a presidente. Entregué el documento, sobre la relación con el Estado a cuatro precandidatos esperando que se pueda incorporar en sus planes de gobierno para la siguiente gestión y si no ganaran tocará ver cómo se reconfigura ese parlamento nacional para avanzar, porque básicamente la nueva relación con el Estado se construye en base a legislación. ¿Y desde el nuevo directorio cívico que se elige el sábado? He conversado sobre el tema específico de la nueva relación con el Estado tanto con ‘Tello’ como con Agustín (Zambrana). Ambos han manifestado que tienen la intención de llevar para adelante o avanzar en el proyecto. Yo debo confiar en su palabra. Pero además me ha ofrecido a, de alguna manera, colaborar en la difusión del proyecto, en lo que esté a mi alcance. Cierra una gestión que ha sido muy golpeada. Sí, ha sido bastante golpeada. Nosotros no hemos tenido reparo en aceptarlo. Porque yo no tengo dueño. Y a mí me querían manejar en el Comité. Fueron, me ofrecieron plata para manejarme. Lo he dicho varias veces. ¿Quién le ofreció? Efraín Suárez. Él fue y ofreció plata al Comité pro Santa Cruz, a título de una asignación, de una donación. Se la rechacé. Y a partir de ello vino un ataque feroz. ¿Cómo valora su experiencia en esta función de conductor de la entidad cívica? Bueno, en primera instancia para mí ha sido un honor. Yo creo que tengo un ocho, cumplí la misión que me pidió la institucionalidad, la rearticulación y la construcción del proyecto está. Ha sido un trabajo complejo para lograr consensos, acuerdos, a veces hasta pelear contra intereses que marca, que enseña, una experiencia de vida fabulosa.