Las ofertas de dólares baratos; bienes de consumo, como material de construcción y alimentos a precios reducidos —en un momento en el que sube el costo de vida— se han constituido en un anzuelo común empleado por criminales de cuentas en redes sociales.
La Policía tiene datos que revelan un incremento de este tipo de denuncias de los denominados “tumbes” que están haciendo pasar momentos amargos a familias enteras en Santa Cruz. Por día se reciben hasta tres denuncias. En enero, estos casos eran pocos.
EL DEBER habló con autoridades policiales e investigadores para conocer el impacto de estos casos, los más emblemáticos y violentos de las últimas semanas. A las 18:00 del 9 de noviembre, una cambista resultó lesionada por 10 puñaladas. ¿El motivo? Le arrebataron una mochila con Bs 158.000 que los había llevado para cambiarlos por dólares “baratos” que le habían ofrecido a través de una cuenta de Facebook. La mujer se salvó porque veló por la integridad de su hija de tres años y su sobrino de 11, quienes le habían acompañado a concretar “la transacción”. Le dieron la ubicación en la calle 21 de Mayo, en el centro de la ciudad y fue por eso que ella no dudó y cayó en las redes de los violentos timadores. Ella fue recibida allí por una pareja de ciudadanos argentinos, quienes la inmovilizaron con una soga y le cubrieron la boca con una cinta de embalaje. El hombre le arrebató la mochila, la pateó, mientras amenazaba a los niños. Luego, la mujer sacó un cuchillo y la atacó mientras la amenazaba con secuestrar a los pequeños. La pareja salió con la mochila y dejó a la víctima herida, quien había luchado hasta con los dientes para salvar los niños. La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) movilizó a la unidad de Ciber crimen y al Departamento de Análisis Criminal e Inteligencia (DACI). Los investigadores, de acuerdo con datos recabados por EL DEBER, accedieron a datos proporcionados por las cámaras de seguridad y establecieron que los ciudadanos argentinos involucrados en este robo violento son parte de una red de estafadores que está activa. Por eso, la víctima recibe protección policial en el contexto de la pesquisa. El coronel Gustaco Astilla, jefe de la FELCC, también atendió un “tumbe” que tuvo como motivación la compra de ladrillos. Este material de construcción estaba siendo ofrecido a precios mucho más bajos que los que existen el mercado a través de las redes sociales como Tik Tok y Facebook. En ambas plataformas se mostraban las coordenadas de la supuesta empresa, incluso con teléfono y ubicación en GPS. Un ciudadano, cuya casa estaba en plena construcción capta el mensaje, pero comete el error de mostrar su interés de manera pública. Sus datos quedan expuestos y aparece un “intermediario” que le pide el pago anticipado por los ladrillos a través de QR. Cuando llegó a la dirección, sale el hombre y dice a los trabadores que bajen los ladrillos, pero ellos le dicen que el dinero nunca llegó a ese destino. La Policía investiga a todos los implicados. EL DEBER dialogó con agentes y peritos de la FELCC que conocen de estos hechos y contaron que cada día reciben testimonios tristes de ciudadanos. “Son hechos lamentables y hasta la vida de las personas se pone en riesgo. Las redes sociales tienen un lado bueno y malo, hay que saber cómo utilizarlas y creerles”, dijo un agente. Otro señaló que, cuando se miran ofertas de dólares, material de construcción y otros con precios tentadores, es mejor no publicar nada y tener cuidado. En el caso del robo agravado a una mujer cambista herida con 10 puñaladas, ven que la víctima actúo con exceso de confianza en el aviso, se hizo acompañar con los más vulnerables, los niños. “Tenía que ir con personas mayores, primero verificar, y reconfirmar si la publicación y dirección eran era correctas. Jamás tenía que ir sola con niños y la mochila con tanto dinero. Si no hay quien la acompañe cualquier persona puede llamar a la Policía para ser custodiada”, informó. La FELCC recibe numerosas denuncias por “tumbes” en redes sociales. Esta semana hubo al menos 22, pero el dato aún se está consolidando. Estas son consideradas estafas con agravantes pues las víctimas no solo son despojadas de sus enseres y dinero, sino que arriesgan su integridad por exponer datos privados en las redes sociales. Los expertos en tecnología tienen su percepción respecto a la era y ven con preocupación los hechos que castigan a mucha gente. Ven que las ofertas de trabajo o mercaderías baratas a través de la Internet se ha convertido en el anzuelo perfecto para los estafadores digitales. Mensajes como, “¿te has preguntado alguna vez qué significa realmente la libertad financiera? Empieza hoy a invertir. Escríbeme y te ayudo” se replican en redes sociales y aplicaciones de mensajería como Telegram, atrapando a personas vulnerables en estas estafas. El experto en tecnología Álvaro Guzmán advierte que ninguna persona o institución puede garantizar rendimientos extraordinarios sin esfuerzo. “No hay dinero fácil; nadie puede asegurar que ganarás grandes sumas en Internet”, subrayó. El perito aconsejó que se debe analizar la propuesta y evitar, de este modo, cualquier decisión impulsiva. Los estafadores suelen manipular mediante dos escenarios: una supuesta emergencia o la promesa de un beneficio enorme, explicó Guillermo Movía, coordinador de Seguridad Digital de la Fundación Internet Bolivia. Si algo parece demasiado bueno para ser verdad, probablemente no lo sea. Hay que dudar siempre. Otro consejo de este experto es “protégete con tecnología”. Activar la verificación en dos pasos en tus redes sociales y aplicaciones reduce significativamente el riesgo de perder acceso a tus cuentas y por esa vía a los datos personales de cada ciudadano. Los delincuentes suelen usar imágenes de figuras públicas en videos creados con inteligencia artificial para ganar credibilidad. Si notas que alguien cercano comparte este contenido, avísale que es falso. ¡Tenga cuidado!Una cambista apuñalada
Una camionada de ladrillos
“Mejor no publique”
Manipular para estafar