La iglesia cruceña se sumó a la alegría de millones de católicos en el mundo por el nombramiento del nuevo papa. El cardenal Robert Francis Prevost fue elegido en el cónclave como sucesor de Francisco I. La noticia llenó de gozo a miles de fieles que aguardaban la fumata blanca en la plaza de San Pedro y toda la comunidad eclesial en el mundo.
En Santa Cruz de la Sierra, la arquidiócesis tenía previsto la celebración del ordenamiento sacerdotal de Pedro Guillermo Suárez Vespa. También la imposición de manos a un diácono. Monseñor René Leigue aprovechó la eucaristía para orar por el nuevo papa y expresar su alegría.
"Todo el pueblo católico está de fiesta, expresó. Desde su mirada, León XIV es un papa que todos lo merecemos y que llena de esperanza a la comunidad de fe.
Además, destaca que conoce muchas cosas de Latinoamérica lo que refuerza el lazo del Santa Padre con la iglesia del continente.
Durante la homilía, Leigue pidió a los feligreses un aplauso para el nuevo papa.