"Ningún médico exitoso en nuestro país, puede morir rico, afirmó Alfredo Romero Dávalos, el personaje elegido por el Concejo Municipal de Santa Cruz de la Sierra para ser reconocido como 'Hijo ilustre'. El reconocido cardiólogo con su frase hace referencia a la labor social que todos los profesionales en medicina deberían hacer en la sociedad.
Quise decir que no puede morir sin hacer algún aporte a la sociedad, explicó el cardiólogo, que la noche de este martes estuvo en EL DEBER. Asimismo sostuvo que era una crítica, porque cuando uno hace práctica privada, si se encierra solo en ello puede que haga un buen aporte, pero es limitado; pero cuando lo dedica a la parte pública, llega a más gente, tiene mayor satisfacción interior, por lo menos yo, me siento más realizado. Es por ello que yo hice mucha práctica privada, luego creamos la Fundación Cardiovascular Romero Dávalos (Fundacor). Es así que hace 12 a 13 años funciona, opera a hombres, mujeres y niños.
Romero Dávalos fue el primer cardiólogo de Santa Cruz, hizo la primera operación a corazón abierto, fundó la Clínica Incor y la fundación Fundacor.
Fue una sorpresa, muy agradable por cierto. Un honor, porque viniendo del Concejo Municipal, de los que representan a la ciudad, donde nacimos y vamos a morir, entonces nos sentimos honrados con esta distinción, aseveró el médico.
La decisión del ConcejoEste martes, en una sesión reservada, el Concejo Municipal de Santa Cruz de la Sierra abordó los actos programados para el 23 de septiembre, víspera del aniversario cruceño. Además, definió a las personalidades e instituciones que serán distinguidas por sus aportes a la sociedad cruceña.
Es así que el reconocimiento máximo, la declaración de 'Hijo Ilustre', se la otorgó el Concejo Municipal al galeno Alfredo Romero Dávalos, médico cardiólogo de profesión. Además, es director y fundador de la Clínica Incor y de la Fundación Cardiovascular Romero Dávalos & Deane.
Parte de su historiaMédico cardiólogo de profesión, su destacada y reconocida trayectoria profesional comienza el año 1965, en su época de estudiante, cuando obtiene la medalla de oro de la Facultad de Medicina de la Universidad de Tucumán, en Argentina, por alcanzar el promedio de calificaciones más alto de su promoción. Luego realizó su especialización en cardiología como residente (en el Servicio) del (Doctor) Prof. Luís Decourt del Hospital de Clínica de Sao Paulo en Brasil, en esos tiempos, el mejor centro de América Latina en la formación cardiológica. Como resultado de su dedicación y excelente trabajo, al concluir el curso, fue invitado por el profesor Decourt, a permanecer en el Hospital de San Pablo.
Su estadía duró hasta finales del año 1968, tiempo que además de su labor profesional, se dedicó a ser instructor en cardiología de médicos jóvenes, que después se han convertido en destacados cardiólogos, en varios países del mundo.
Es en ese mismo año retornó a Bolivia. Entre 1969 y 1975 se desempeñó como jefe de la Clínica Cardiológica y como Director del Instituto Nacional del Tórax en la ciudad de La Paz, su trabajo permitió convertir a este último en un centro referente de la especialidad cardiológica, a nivel nacional.
Durante esos mismos años, algunos de sus maestros y compañeros formados en el Hospital de Clínicas de Sao Paulo, habían logrado formar una nueva institución dedicada únicamente a los enfermos cardiovasculares, identificada con las siglas INCOR. Institución dependiente de la Universidad de Sao Paulo, dirigida por los profesores Zerbini y Decourt.
En marzo de 1975, forma el Centro Cardio–Torácico, en Santa Cruz de la Sierra, como una respuesta a la importante necesidad de atención específica en esta especial. En 1978 incorpora a este centro la primera unidad coronaria de Santa Cruz. Y es en 1981 cuando decide transformar su emprendimiento en el Instituto del Corazón, con las siglas INCOR, en honor a sus destacados profesores y colegas.
Médico cardiólogo de profesión, su destacada y reconocida trayectoria profesional comienza el año 1965, en su época de estudiante, cuando obtiene la medalla de oro de la Facultad de Medicina de la Universidad de Tucumán, en Argentina, por alcanzar el promedio de calificaciones más alto de su promoción. Luego realizó su especialización en cardiología como residente (en el Servicio) del (Doctor) Prof. Luís Decourt del Hospital de Clínica de Sao Paulo en Brasil, en esos tiempos, el mejor centro de América Latina en la formación cardiológica. Como resultado de su dedicación y excelente trabajo, al concluir el curso, fue invitado por el profesor Decourt, a permanecer en el Hospital de San Pablo. Su estadía duró hasta finales del año 1968, tiempo que además de su labor profesional, se dedicó a ser instructor en cardiología de médicos jóvenes, que después se han convertido en destacados cardiólogos, en varios países del mundo. Es en ese mismo año retornó a Bolivia. Entre 1969 y 1975 se desempeñó como jefe de la Clínica Cardiológica y como Director del Instituto Nacional del Tórax en la ciudad de La Paz, su trabajo permitió convertir a este último en un centro referente de la especialidad cardiológica, a nivel nacional. Durante esos mismos años, algunos de sus maestros y compañeros formados en el Hospital de Clínicas de Sao Paulo, habían logrado formar una nueva institución dedicada únicamente a los enfermos cardiovasculares, identificada con las siglas INCOR. Institución dependiente de la Universidad de Sao Paulo, dirigida por los profesores Zerbini y Decourt. En marzo de 1975, forma el Centro Cardio–Torácico, en Santa Cruz de la Sierra, como una respuesta a la importante necesidad de atención específica en esta especial. En 1978 incorpora a este centro la primera unidad coronaria de Santa Cruz. Y es en 1981 cuando decide transformar su emprendimiento en el Instituto del Corazón, con las siglas INCOR, en honor a sus destacados profesores y colegas.