La Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (FELCC) trasladó al Comando Policial de Porongo el vehículo presuntamente utilizado por los sicarios que asesinaron a Jorge Luis Burgos. La entrega ocurrió la mañana de este jueves, cerca de las 07:40.
Con este motorizado, ya son cuatro los vehículos secuestrados y sometidos a análisis en el marco de la investigación, mientras continúan los operativos para dar con los responsables del crimen.
¿Qué pasó con Jorge Luis Burgos?
La noche del 15 de enero, Jorge Luis Burgos (27) se disponía a estacionar su vehículo en un complejo de pádel cuando fue interceptado por al menos cuatro sujetos que se desplazaban en dos motorizados: una camioneta Toyota y un automóvil Mercedes Benz, ambos de color negro.
La camioneta cerró el paso al vehículo de Burgos, un BMW negro en el que se encontraba junto a su pareja. De la camioneta descendió un sujeto encapuchado que abrió fuego contra la víctima. De manera simultánea, del segundo vehículo bajaron al menos dos hombres armados, quienes dispararon en reiteradas ocasiones contra el automóvil.
Tras el ataque, los autores del crimen huyeron del lugar. La acompañante de Burgos logró ponerse a resguardo y, luego de la huida de los atacantes, pidió auxilio a sus familiares mediante una llamada telefónica.
Investigación en curso
En el marco de la investigación, la pareja de Jorge Luis Burgos prestó su declaración y señaló que su celular se extravió tras pedir auxilio luego del ataque. Asimismo, junto al vehículo hallado este miércoles, se logró recuperar el teléfono móvil de la víctima; sin embargo, las autoridades aún no informaron cómo fue localizado este dispositivo.
A estas diligencias se suma la declaración de diez personas del entorno familiar de Burgos, quienes ya fueron convocadas por los investigadores.
Asimismo, se recaba información mediante cámaras de seguridad de la zona, con el objetivo de reconstruir los hechos y establecer responsabilidades.
Hasta el cierre de esta nota, no existe un informe oficial ni personas aprehendidas. Cabe recordar que también se abrió una investigación por presuntas ganancias ilícitas, debido a la cantidad de bienes que poseía la víctima, los cuales no coincidirían con sus ingresos declarados como tatuador.