"Necesitamos profesionales que sepan lo que son las áreas protegidas (AP), lo que es caminar ocho horas y arriesgarse, dijo Lilian Apaza, luego se quebrantó y se excusó al no contener las lágrimas.
Mil disculpas, pero la verdad es que es una profesión muy, pero muy arriesgada, dijo la bióloga e investigadora asociada del Museo Noel Kempff Mercado, una de las invitadas del programa Qué Semana en EL DEBER Radio, donde explicó la realidad actual de las áreas protegidas y los cambios que se están aplicando desde el Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap).
Apaza lamentó las contrataciones de directores de AP sin convocatoria pública, los despidos de los guardaparques que conforman el cuerpo de protección, las condiciones precarias y de amenaza en los que trabajan estos, el bajo presupuesto e insuficientes guardianes para el monte, los actos ilícitos en esas zonas y el riesgo en que están los recursos hídricos. Según Apaza, el Parque Amboró tenía 22 guardaparques y hoy está casi con la mitad, se ha ido reduciendo y todo esto ya explotó porque se pasó por alto el reglamento de las áreas protegidas, que habla de la convocatoria transparente, del comité de gestión como instancia participativa. Esto nos lleva a un estado de emergencia, dijo, avisando que este lunes 25 de enero, organizaciones y sociedad civil emitirán un pronunciamiento.