Un grupo de mujeres de la Federación Nacional de Esposas de Policías salieron a marchar por las calles de la ciudad para pedir justicia para los policías, como el coronel Miguel Mercado (excomandante departamental de la Policía en Santa Cruz), que fueron dados de baja por “haberse unido al pueblo en 2019; se replegaron para no ir contra su pueblo”, indicó Guadalupe Cárdenas, su representante. De acuerdo con Cárdenas, las bajas fueron determinadas sin pruebas, por lo que señaló que se trata de un tema político. Cárdenas señaló que, en ese entonces, Evo Morales había prometido aumentar el salario de los policías y pagar su jubilación, pero “a cambio quería que traicionemos a nuestro pueblo”. “El Gobierno está obligando a salir a las calles; pedimos diálogo y no hubo. Que gobierne a todos los bolivianos no solo para los cocaleros”; indicó, a tiempo de afirmar que los policías no han recibido el aumento salarial y que las manifestaciones seguirán. Algunas plataformas de activistas se sumaron a la marcha, que salió de la plaza 24 de Septiembre y terminó en el Comando Departamental de la Policía. La Unión Juvenil Cruceñista fue una de las instituciones que apoyó la marcha. “Los policías en 2019, para no atacar a la población, levantaron las manos y le dijeron al gobierno que no iban a acatar esas órdenes; y ahora esos policías están siendo procesados y algunos están siendo dados de baja definitivamente de la institución; y estamos apoyando, como apoyamos a los movimientos ciudadanos”, expresó su presidente, Óscar Paz. Además señaló que continuarán exigiendo los derechos de los bolivianos, con acciones pacíficas y enmarcadas en la norma. Remarcó que la violencia no será usada por esta institución, “como esperan algunas personas y el mismo gobierno; las formas de lucha han cambiado”, afirmó Paz.