Los finales felices de pacientes que estaban delicados por el Covid-19 -gracias a la aplicación del plasma hiperinmune- han devuelto la esperanza a la población.
Pero mientras el número de enfermos explota en plena fase 4 de la pandemia, de ascenso en la curva, el número de donantes y la capacidad del Banco Regional de Sangre no van a la par de la urgencia.
Por esa razón, el Banco Regional de Sangre ha solicitado una segunda máquina de aféresis (procedimiento para la extracción del plasma), que teóricamente debería llegar al país entre dos y tres semanas, para multiplicar los procedimientos.
"Si hubieran más donantes, no tendríamos la capacidad de procesarlos, por eso priorizamos. Ya hemos pedido otra máquina, pero por la cuarentena recién llegará en dos o tres semanas, nosotros no nos atrasamos, ya habíamos calculado la situación, explicó Yitzhak Leigue, director del Banco Regional de Sangre.
Actualmente, aunque tuviera más donantes, el Banco de Sangre no podría hacer más de cinco extracciones diarias.