En medio del dolor, el llanto, las oraciones y solemnes cultos, los familiares de Sandra Cecilia Vergara Antelo y del policía David Óscar Chávez Barrientos velaron y despidieron sus restos, mientras la Fiscalía y la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc) continuaban las investigaciones para esclarecer el doble crimen que ha conmocionado a la sociedad.
Ambos desaparecieron el 25 de febrero y las investigaciones han determinado que fueron asesinados ese mismo día con disparos de arma de fuego. El principal sospechoso es Jesús Miguel Camargo Montaño, quien tiene una orden de aprehensión, pero permanece prófugo de la justicia.
Tras 16 días de intensa búsqueda, los cuerpos sin vida de la mujer y el policía fueron hallados a orillas del río Piraí, en la zona norte. Se estableció que fueron asesinados en la casa de Camargo Montaño, ubicada en la urbanización La Chonta.
Los restos fueron sometidos a autopsias legales, que confirmaron que ambas víctimas fallecieron a causa de impactos de bala en diversas partes del cuerpo.
Honores y culto evangélicoTras ser retirados de la morgue de la Pampa de la Isla, los cuerpos fueron velados por sus familiares. Sandra Cecilia Vergara Antelo fue despedida en los salones de Los Olivos, frente al Parque Urbano, en medio del pesar de sus seres queridos. Sus familiares, de fe cristiana, realizaron un solemne culto al mediodía, antes de trasladar sus restos al cementerio Monte Sacro, en la carretera a Cotoca.
El velorio congregó a toda la familia, incluidos pastores evangélicos. Lenny Antelo, madre de Sandra Cecilia y pastora evangélica, se aferró a la palabra de Dios para despedir a su hija y comparó su dolor con la historia del profeta Job. Con la Biblia en mano, leyó el pasaje de Job 1:21:
“Desnudo salí del vientre de mi madre, y desnudo volveré allá. Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito.”
Entre lágrimas, expresó que el dolor por la muerte de su hija le hizo comprender por qué la gente viste de negro en señal de luto. Sin embargo, dijo confiar en que Dios restaurará todo.
El sepelio estuvo marcado por escenas de profundo dolor. La hija de Sandra Cecilia, de 18 años, permaneció durante horas tendida sobre la tumba de su madre.
Por otro lado, el cuerpo del policía David Óscar Chávez Barrientos fue velado en el salón municipal del distrito 9. Sus familiares, amigos y una gran cantidad de policías uniformados le rindieron honores. Sus camaradas cargaron el ataúd en hombros, cumpliendo con todos los protocolos de rigor.
Este gesto contrastó con lo ocurrido en el velorio del capitán José Carlos Aldunate, donde no se hicieron presentes ni sus camaradas ni ningún jefe policial.
Los restos de Chávez Barrientos fueron cremados y serán trasladados a Tarija.
Cámaras enterradasLas investigaciones de la Felcc y la Fiscalía han revelado que, tras el crimen, la casa de Jesús Miguel Camargo Montaño quedó prácticamente vacía luego de que los cuerpos fueran retirados y el lugar fuera sometido a una limpieza minuciosa.
Sin embargo, en las últimas pesquisas se descubrió que un ‘dealer’ de droga, actualmente aprehendido, retiró las cámaras de seguridad de la vivienda con la intención de hacer desaparecer las imágenes captadas. Estas cámaras fueron halladas enterradas junto al cuerpo de Sandra Cecilia Vergara, a orillas del río Piraí. Aunque estaban dañadas, fueron enviadas a la Felcc para ser sometidas a peritajes por especialistas.
Además, la Fiscalía y la Felcc han evidenciado que este ‘dealer’ estuvo en la casa de Camargo Montaño el 25 de febrero. En su declaración, confesó:
“Soy amigo de Camargo y ese día me llamó con urgencia. Cuando llegué, vi los cuerpos sin vida de una mujer y un hombre. Me pidió que le ayudara a hacerlos desaparecer y me amenazó de muerte si me negaba.”
Según las investigaciones, el ‘dealer’ utilizó su vagoneta para trasladar los cuerpos, junto con Camargo, hasta las orillas del río Piraí.
Las investigaciones de la Felcc y la Fiscalía han revelado que, tras el crimen, la casa de Jesús Miguel Camargo Montaño quedó prácticamente vacía luego de que los cuerpos fueran retirados y el lugar fuera sometido a una limpieza minuciosa.
Sin embargo, en las últimas pesquisas se descubrió que un ‘dealer’ de droga, actualmente aprehendido, retiró las cámaras de seguridad de la vivienda con la intención de hacer desaparecer las imágenes captadas. Estas cámaras fueron halladas enterradas junto al cuerpo de Sandra Cecilia Vergara, a orillas del río Piraí. Aunque estaban dañadas, fueron enviadas a la Felcc para ser sometidas a peritajes por especialistas.
Además, la Fiscalía y la Felcc han evidenciado que este ‘dealer’ estuvo en la casa de Camargo Montaño el 25 de febrero. En su declaración, confesó:
“Soy amigo de Camargo y ese día me llamó con urgencia. Cuando llegué, vi los cuerpos sin vida de una mujer y un hombre. Me pidió que le ayudara a hacerlos desaparecer y me amenazó de muerte si me negaba.”
Según las investigaciones, el ‘dealer’ utilizó su vagoneta para trasladar los cuerpos, junto con Camargo, hasta las orillas del río Piraí.