Las determinaciones de la Asamblea de la Cruceñidad -entre ellas, la de ratificar la convocatoria a un cabildo este 30 de septiembre, en demanda de la realización de censo en 2023- no cayeron bien a los dirigentes del Movimiento Al Socialismo (MAS), que expresaron su desacuerdo este jueves. Gerardo García, vicepresidente del MAS, manifestó su rechazo e indicó: “Nos vamos a preparar para defender a nuestro presidente Luis Arce Catacora, porque no podemos permitir que otro golpe se esté gestando”.
Señaló que a falta de plan de gobierno (departamental) llaman a paro cívico, en referencia al gobernador cruceño. “(Buscan) pelear, matar a la gente, torturar a nuestros compañeros, estropearlos. Nos han tratado de salvajes, animales y bestias, de eso no nos han bajado”, refirió.
Otro dirigente masista, Darwin Choquerive, de la Regional Urbana, también vertió su opinión al respecto: “Este es un movimiento político, el objetivo de ellos es llegar a un paro cívico indefinido que, en realidad sería un bloqueo, simplemente para tratar de desestabilizar la gestión de nuestro presidente”.
Para Choquerive, los dirigentes cruceños se mueven por “apetitos personales” y, según dijo, en realidad no están interesados en el censo.
Otra de las determinaciones de la Asamblea de la Cruceñidad del miércoles pasado tiene que ver con recoger las opiniones y las sugerencias de la ciudadanía, en torno a medidas que pueden tomarse como forma de hacer escuchar el pedido del censo en 2023.