La vida de Reny Ramos no ha sido fácil los últimos años. En 2018, ella cursaba el quinto semestre de la carrera de ingeniería comercial en la Escuela Militar de Ingeniería (EMI) y al caer enferma su madre, en primera instancia, y luego su hermano Gabriel, a quien le detectaron aplasia medular severa, tuvo que dejar sus estudios.
Su madre era vendedora de gallinas criollas en el antiguo mercado Los Pozos, en la esquina del Cupesí, y su padre se ganaba la vida como taxista. La fiebre reumática y una complicación en el hígado ahora le impiden trabajar, pero dentro de sus limitaciones ahora atiende una pequeña tienda de abarrotes que abrieron en la casa que tienen en anticrético en la zona La Colorada. Su papá se ganaba la vida como taxista, pero tuvo que vender su auto para pagar los gastos médicos de Gabriel, de 15 años. Sin su herramienta de trabajo, trabaja como chofer cuando lo llaman. “Mi papá es bachiller y mi madre no acabó el colegio. Quiero estudiar, con una profesión puedo tener un mejor trabajo y ayudar a mi familia. Para mí mi familia es lo primordial. En unos meses cumplo 26, veo a mis compañeros que son profesionales, tienen un trabajo y están bien económicamente. Y yo sigo acá”, dijo Reny al contar parte de su historia. En 2019, recuerda, cuando los exámenes médicos confirmaron el diagnóstico de su hermano, fue un golpe duro para ella y su familia. Gastaron todos sus ahorros, vendieron su casa e hicieron dos kermés solidarias (en una no recaudaron nada) para lograr cubrir costosos medicamentos e internaciones en cada crisis de la enfermedad. Durante la pandemia, Reny y su madre vendieron queques, empanadas y pan. Actualmente vende comida a mediodía y también limpia casas y cuida niños. “En febrero de este año mi hermano cumplió 4 años de luchar contra su enfermedad. Su última transfusión de sangre fue a principios de este año. Es un gran avance, parece que su médula quiere despertar. Gabriel ha resistido cuatro años”, expresó con alegría durante la entrevista. Ahora quiere volver a estudiar pero no cuenta con los recursos económicos. Con una amiga crearon una cuenta en GoFoundMe hace un par de días para pedir ayuda. Por el momento, ha recaudado 650 dólares ( Bs 4.550). Agradece de corazón a quienes han dejado su aporte y confía en poder recaudar más dinero para alcanzar su sueño: volver a la universidad. Para las personas que quieran apoyar a Reny, pueden contactarla al número: 799-45722.