Lo intentó, pero no pudo. Al cónsul de España en Santa Cruz, Agustín Uña, le resultó imposible contener las lágrimas al hablar de las cenizas de sus coterráneos, los mismos que deberían estar de regreso a España para abrazar a sus familias, y que ahora arribarán en urnas.
Este miércoles 6 de mayo, como estaba previsto, a las 14:05, partió hacia Madrid un vuelo de Santa Cruz de la Sierra, que tenía como finrepatriar a españoles varados en Bolivia. Debido a la declaratoria de estado de emergencia sanitaria por el coronavirus, el espacio aéreo está cerrado, salvo para vuelos humanitarios y de repatriación.
A ese vuelo debían subir, pero con vida, Francisco José G.G., Yandira O.V., Deliz S.V. y Alba A.F., ciudadanos españoles que fallecieron el sábado 2 en un accidente aéreo en una avioneta de la FAB, que los trasladaba desde Beni al aeropuerto El Trompillo.
En el incidente también perdieron la vida dos tripulantes de la Fuerza Aérea Boliviana, que ya inició una investigación sobre las causas, cuyo resultado se podrá conocer en un plazo de ocho días.
Las cenizas de tres de ellos partieron hoy a la nación ibérica, mientras que uno de los fallecidos será enterrado en el país, donde también tiene familia.