La crisis por la falta de combustible mantiene paralizadas importantes rutas en Santa Cruz. Este miércoles se cumple el tercer día de bloqueos en Concepción y Yapacaní, donde comunarios y transportistas han instalado medidas de presión indefinidas, exigiendo una solución inmediata al desabastecimiento de diésel y gasolina.
Los bloqueos comenzaron el lunes y, aunque en algunos momentos se habilitó el paso por una hora para camiones con productos perecederos, los manifestantes anunciaron que ya no habrá más cuartos intermedios. En Concepción, productores ganaderos y madereros denuncian que la falta de diésel está afectando gravemente sus actividades, mientras que los mototaxistas advierten que el desabastecimiento de gasolina también los perjudica. La Alcaldía de Concepción informó que la dotación de combustible se redujo a la mitad, en comparación con semanas anteriores. Por esta razón, no descartan trasladarse a Santa Cruz para presentar un pliego petitorio en las oficinas de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB). En Yapacaní, la situación es similar. Transportistas y productores afirman que la falta de combustible está poniendo en riesgo la cosecha y la distribución de productos agrícolas. Camiones con carga destinada a Cochabamba y zonas fronterizas están varados sin poder avanzar. Los manifestantes exigen que las autoridades nacionales y representantes de YPFB lleguen hasta el punto de bloqueo para comprometerse a una solución concreta. Mientras tanto, las filas en los surtidores siguen siendo interminables. Desde YPFB anunciaron el lunes que no podrán garantizar el abastecimiento, lo que ha generado aún más incertidumbre en el sector y preocupación en la población que depende del combustible para sus actividades diarias. En la capital cruceña, los efectos de la falta de combustible ya son evidentes y afectan múltiples sectores. Los ciudadanos soportan filas de más de 10 horas en los surtidores para cargar gasolina o diésel, sin garantía de abastecimiento. La recolección de basura también se ha visto perjudicada, ya que los camiones recolectores no pueden operar con normalidad por la falta de carburante, lo que ha provocado la acumulación de desechos en distintas zonas de la ciudad. Además, el transporte público enfrenta serias dificultades, con una notable reducción en la cantidad de micros en circulación, lo que llevó a la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (Uagrm) a instruir clases virtuales para evitar que los estudiantes se vean afectados por la escasez de vehículos de transporte.