La bebé que fue abandonada cerca del cementerio general de Yapacaní, el pasado 2 de mayo, lucha por su vida en el hospital Japonés. La bebé, que fue nombrada como Valeria, tiene coágulos en el cerebro y una infección que le impide alimentarse, por lo que los médicos creen que la pequeña sufrió un golpe fuerte en la cabeza al momento de nacer. La recién nacida, que aún tenía la placenta cuando fue encontrada la noche del 2 de mayo en el barrio 6 de Agosto, en Yapacaní, fue abandonada en una caja de cartón de cerveza. Una mujer que realizaba la limpieza fue quien la rescató a las 23:00, una noche bastante fría. La bebé fue trasladada al hospital de segundo nivel de Yapacaní, donde llegó con diagnóstico de hipotermia a causa de las bajas temperaturas, pesó 2,7 kilos y tenía un tamaño de 45 centímetros. Las enfermeras, conmovidas por la situación de la pequeña, informaron que le dieron el nombre de Valeria por las circunstancias en las que fue hallada, en cambio los policías que la asistieron en primera instancia la llamaron Luz Esperanza. La responsable de la Defensoría de Yapacaní, Silvia Suazo, informó que la bebita debe ser alimentada por sonda y se espera que en los próximos días los médicos hagan nuevos estudios para saber cómo evoluciona su salud. Ella está en Terapia Intensiva (UTI) y se recupera lentamente. Tiene una infección en la columna, sangre en la cabeza, no se sabe qué fue lo que le pasó, porque no tiene movimientos como otros bebés”, dijo Suazo, y agregó que las autoridades aún desconocen quienes son sus progenitores.