Hoy Viernes Santo no hubo procesión. Fue suspendida por el riesgo de contagio de coronavirus por segundo año consecutivo. La conmemoración fue con una misa sobre la vida, pasión y muerte de Jesucristo en la Catedral cruceña dirigida por el arzobispo Sergio Gualberti.
Gualberti reflexionó que, Jesús crucificado se identifica en el hombre inocente y sufrido de todos los tiempos: en miles y miles de pobres, de desempleados, de marginados, de migrantes, de mujeres y niños víctimas de la violencia ciega y el machismo, de encarcelados injustamente y de tantos otros hermanos y hermanas víctimas de la maldad humana.
En esta jornada la Iglesia Católica recuerda la muerte de Jesucristo, quien venció y resucitó al tercer día.
En este sentido, Gualberti reflexionó sobre el sentido de la Cruz: En medio de todos los vaivenes humanos sólo sigue en pie la Cruz. También en nuestra vida de cada día, hay tantos vaivenes y problemas, como los dolores y muertes causados por la pandemia. Ahora hay que mirar a la Cruz, ella sigue en pie, el punto firme que nos da la certeza de que la última palabra la tiene la vida y no la muerte. En esta verdad, radica el sentido auténtico de la devoción a la Cruz, tan enraizada y sentida en nuestra ciudad y Departamento que llevan el nombre de la “Santa Cruz”, el “signo de la redención”, de la vida nueva y eterna en Dios. Al acto por Viernes Santos asistieron la actual alcaldesa interina, Angélica Sosa y el alcalde electo, Jhonny Fernández. Decenas de feligreses acompañaron el acto también desde la plaza principal 24 de Septiembre. Foto: Ricardo Montero El Viernes Santo solo se transmitió celebrando con una misa, sin procesión. La pandemia obligó a que las actividades se realicen con pocas personas y con elementos de bioseguridad. La actividad se replica en distintas parroquias. En las calles alrededor de la Parroquia Anunciación del Señor, zona sur, en un vehículo un grupo de religiosas y feligreses llevaron la Cruz y representaron las estaciones del viacrucis.