La mañana de este jueves, 17 de abril, la Unidad Anticorrupción de la Fiscalía y efectivos de la Felcc allanaron la casa del alcalde Jhonny Fernández, ubicada en el barrio Las Palmas, en el tercer anillo de la ciudad de Santa Cruz. El objetivo era encontrar al concejal Miguel Fernández, hijo del burgomaestre, por su supuesta implicación en el caso Faremafu, que investiga la construcción ilegal de una casa en un terreno de propiedad municipal.
El operativo comenzó a las 8:30 y fue ejecutado por los fiscales Milenka Rodas y Brayan Melgar, junto con agentes del Departamento Anticorrupción. La vivienda fue allanada porque el concejal Miguel Fernández declaró ese domicilio como su residencia legal.
Durante la intervención, los investigadores secuestraron documentos y otros objetos, que serán sometidos a pericias. El caso se remonta a una denuncia vecinal, realizada en septiembre de 2024, que alertaba sobre la toma ilegal de un pasillo de dominio público en la zona de Faremafu, entre las avenidas Busch y Centenario, donde se había levantado una casa de dos pisos.
Una comisión de concejales, integrada por Marcelo Vidaurre, José Alberti, Federico Morón y Manuel Saavedra, inspeccionó el lugar y confirmó que se trataba de un área verde y de equipamiento perteneciente al Municipio. A pesar de que funcionarios de la Alcaldía inicialmente aseguraron que no era un terreno municipal, una verificación posterior demostró lo contrario.
“Este terreno fue cedido por un funcionario conocido como ‘Penoco’, con participación directa de Miguel Fernández”, denunció el concejal Marcelo Vidaurre, quien confirmó que el allanamiento fue resultado de la denuncia formal presentada por su comisión en la Fiscalía.
Miguel Fernández también es investigado por otro caso
Además de su implicación en el caso Faremafu, el concejal Miguel Fernández también es investigado en un proceso por manipulación informática, uso indebido de influencias y concusión. Se trata del caso de la baja irregular de impuestos, en el que ya hay varios funcionarios detenidos.
Los concejales que lideran esta denuncia, entre ellos Manuel Saavedra y Federico Morón, afirmaron que Miguel Fernández y su hermana Paola fueron mencionados por funcionarios municipales como personas que ejercían presión para favorecer a contribuyentes y liberarlos de responsabilidad penal.
Este jueves, Miguel Fernández no se presentó a trabajar ni a las audiencias programadas en el Concejo Municipal. A través de su entorno, argumentó que se encuentra con un fuerte resfrío.
Desde el bloque opositor aseguran que seguirán fiscalizando ambos casos y que la justicia debe actuar con independencia. “Es hora de que el alcalde dé la cara y explique por qué su hijo está implicado en dos investigaciones por corrupción”, dijo el concejal Manuel Saavedra.