Cuando la mayoría de los árboles quedan desnudos y el viento de otoño barre sus hojas teñidas de café, en contrasentido, el toborochi llena de vida el paisaje cruceño. Sus bellísimas flores, la mayoría en tono rosa, contrastan con el azul del cielo.
El toborochi es un árbol del género ceiba, que pertenece a la familia Malvaceae. Se tiene registro de 48 especies, de las cuales 8 se dan en nuestro país: boliviana, samauma, publiflora, pentandra, speciosa, chodatii, insignis y glaziovii.
A continuación 7 curiosidades sobre nuestro toborochi:
1. Su nombre viene del bésiro chiquitano y significa vientre prominente. 2. Es el rey del otoño porque florece luego de perder todas sus hojas. Sus bellísimas flores estrelladas pueden ser rosadas, blancas, amarillas y lilas. 3. El toborochi más antiguo está en la plaza del Cementerio, se cree que tiene una data de unos 100 años. Lo plantó un naturalista Benjamín Burela. 4. Este árbol es parte de la cultura cruceña y está tan arraigado que incluso figura en el escudo cruceño, comparte protragonismo junto con la cruz potenzada, la torre, el león y las palmeras. 5. Es nativo de las selvas tropicales y subtropicales de Sudamérica y también recibe otros nombres como palo borracho, árbol botella o árbol de lana. 6. El toborochi rosado (Ceiba speciosa) es la especie más común que existe en la ciudad. Se caracteriza por tener una flor de color rosado intenso y los pétalos ondulados en los bordes, lo que le da una apariencia arrugada.