A veintidós años de su creación, el Club Willys Santa Cruz tiene razones fundadas para el festejo conmemorativo de sus asociados. Desde el 3 de octubre de 2003, se ha consolidado institucionalmente y una ley departamental acaba de reconocer a los legendarios jeeps, para su protección y preservación, como Patrimonio Histórico de la región y en los que unos intrépidos y apasionados ‘williseros,’ han recorrido de punta a punta en caravanas anuales con un recorrido de poco más de 15.000 kilómetros que incluso superaron los límites del departamento para llegar a Beni, Chuquisaca y Cochabamba.
Los Willys, fabricados en los EE.UU. hace más de ocho décadas para ser utilizados en la II Guerra Mundial, se convirtieron en los primeros motorizados ‘4x4’ que llegaron a Santa Cruz a principios de los años 50 del siglo pasado para atravesar, sin inconvenientes, los arenales y barriales del viejo campanario cruceño donde además del uso particular, fueron utilizados como ‘taxis’ del servicio público.
El Willys, por sus importantes prestaciones, fue considerado como un ícono de la época del despegue económico cruceño. Restaurados o reacondicionados hasta quedar en condiciones impecables, los pequeños jeeps son objeto de admiración en exposiciones, desfiles o cuando se los observa circular por calles y avenidas de la capital cruceña y sus alrededores.