Juana Araúz, de la agrupación Paz y Progreso, quien hace más de un mes fue elegida alcaldesa de Warnes en reemplazo de Mario Cronenbold, ayer logró que le reconocieran su firma y de inmediato tomó las riendas de las cuentas del municipio, pues los trabajadores de la comuna están impagos desde hace varios meses, mientras que los servicios y las obras están paralizados.
Con Araúz ejerciendo el mando de la Alcaldía, Warnes intenta volver a la normalidad luego de más de dos meses de ingobernabilidad por la disputa del cargo con Juan Pablo Viveros, también de la agrupación Paz y Progreso.
Viveros era apoyado por el concejal Alberto Molina, afín al Movimiento Al Socialismo (MAS).
Ayer, luego de su viaje a La Paz, Araúz llegó hasta el centro de Warnes, donde fue recibida por un grupo de pobladores que la aplaudían. Sin embargo, aún hay un grupo que se rehúsa a reconocerla como alcaldesa.
El asesor legal de Araúz, Mauricio Tellería, indicó que con la habilitación de la firma de Araúz se podrá cancelar, primero, los sueldos de más de 300 funcionarios y los bonos de 50 personas con capacidades especiales.
Ayer por la mañana, el Concejo municipal sesionó con seis de sus 11 integrantes. En el plenario se definió, por unanimidad, enviar a Molina, a Viveros y a cuatro concejales del MAS (Margarita Pérez, Benedicto Choque, Gabriela Justiniano y Vanessa Uriona), a la Comisión de Ética.
El presidente del ente legislativo, Gumercindo Pérez, indicó que todos los concejales mencionados faltaron a seis sesiones consecutivas, pese a que el reglamento interno establece que no se permiten tres faltas consecutivas y sin justificación.
La comisión debe de entregar un informe al plenario en la sesión del martes. “La Comisión de Ética debe revisar la documentación, pero la máxima sanción para esta falta es la destitución”, dijo.
Además, indicó que de darse esta situación se solicitará al Tribunal Electoral Departamental, por procedimiento, que se habilite a los concejales suplentes.
En la sesión de ayer también participó Chela Lecaro, quien en las elecciones municipales de hace más de cuatro años figuraba como suplemente de Molina. “Fui invitada por el presidente del Concejo y por el pueblo a sesionar para buscar una solución al problema de Warnes”, expresó Lecaro.
La sesión se realizó en medio de un fuerte resguardo policial y de una vigilia de cientos de vecinos en la plaza principal. A unas dos cuadras estuvo el concejal Molina, aunque no intentó ingresar al plenario. Él aseguró que los procedimientos utilizados por este grupo de concejales no son legales. Demoras en obras Los trabajos de ampliación del centro de salud Nuestra Señora del Rosario están paralizados desde hace más de dos meses, por los líos en la Alcaldía. La administradora, Gabriela Canido, indicó que es necesaria la ampliación del centro para que funcione cómodamente el servicio materno-infantil, pues en la actualidad tienen sobredemanda de pacientes. El subalcalde de Barreras (D-6), Édgar Pizarro, quien asumió el cargo hace menos de un mes, añadió que la pavimentación de 400 metros de vía está paralizada.