Cerca de las 8:00 las calles Muchirí y Amboró estaban expeditas, es decir, sin comerciantes asentados en los espacios públicos y con una fluida circulación vehicular.
Algo similar se observó en la avenida Grigotá; aunque en la acera sur de esta vía, cuatro calles antes de llegar a la plazuela Fátima, había comerciantes que descuidaban el control de la Guardia Municipal y de rato en rato vendían sus productos envueltos en sábanas y en bolsas.
Así es como decidieron vender en esta zona y estar listos para escapar ante un posible operativo con decomisos de productos por parte de los gendarmes.
Algunos vendedores más osados expusieron sus mercaderías sobre carpas en el piso. Ofertaban desde ropa, zapatos hasta flores y peces.
En el intento de ocupar la avenida para vender ropas y juguetes, un grupo de vendedores informales intentó instalar sus puestos, pero fueron obligados a retirarse, por lo que permanecieron en la acera.
A las 9:30 llegaron más gendarmes como refuerzos y se ubicaron a lo largo de las calles Muchirí, Amboró, Sutó y en el camellón de la avenida Grigotá. Cada grupo era de al menos 20 guardias equipados con toletes y escudos.
Paralelamente, otro grupo de funcionarios municipales recorrían las calles del antiguo mercado La Ramada para pedir a los comerciantes con puestos fijos que no expongan sus mercaderías en las aceras, a fin de no dificultar el paso a los clientes.
Durante toda la mañana personal de la Unidad Táctica de Operaciones Policiales (UTOP) hizo rondas, con el objetivo de prevenir posibles incidente entre gendarmes y comerciantes informales, tal como ocurrió días atrás.
¿De dónde vienen?
Cerca de 3.000 vendedores informales, por tercer día consecutivo, intentaron asentarse en los espacios públicos de este céntrico mercado.
Estos comerciantes aseguran que no tienen puestos fijos y por ese motivo piden a las autoridades de la Alcaldía que los dejen vender en las calles en estas fiestas de fin de año.
“No tenemos puestos en los nuevos mercados, ambulamos durante todo el año por diferentes lugares”, dijo Cristina Mamani, comerciante.
Sin embargo, Jaime Reinaga, comerciante con puesto fijo cree que varios de sus colegas de trabajo no dicen la verdad. “Muchas de estas personas ya tienen puestos en el nuevo minorista La Ramada, pero como no hay ventas en ese mercado se vienen a deambular”, manifestó.
El lunes, un grupo de comerciantes realizó una marcha de protesta pidiendo a la Alcaldía que haga cumplir la norma municipal y no permita que los vendedores informales ocupen las calles.
Informe municipal
El secretario municipal de Defensa Ciudadana, Erland Camacho, señaló que no permitirán que los vendedores retomen el espacio público recuperado, por lo que se ejecuta un plan especial por las fiestas de fin de año.
También pidió a los vendedores con puestos fijos, que no los “desdoblen” para evitar más caos en las calles.
Camacho indicó que los operativos continuarán hasta que pasen las fiestas de fin de año.