En Trinidad, un niño y una niña fallecieron, ambos infectados por Covid-19, pero con cuadros distintos, según reporte médico del Hospital Materno Infantil Jesús Vargas.
El primero presentó un cuadro de falla multisistémica inflamatoria, es decir, descompensaciones en el organismo y complicaciones. No tenía enfermedad de base alguna y la causa de su deceso sería la infección con el virus, fue la versión del establecimiento. La segunda menor fallecida presentaba una enfermedad de base relacionada a problemas cardiacos.
En Cochabamba, hace poco un bebé de cinco meses y un adolescente de 13 murieron a causa del coronavirus, mientras otros tres estaban en terapia intensiva en el Hospital del Niño. De los menores fallecidos, se desconocen detalles de los cuadros clínicos.
En Villa Montes, también fue reportado el deceso de un niño de un año y tres meses, sin embargo, el Servicio Departamental (Sedes) de Tarija explicó que el menor tenía enfermedad de base.
En Santa Cruz, Luis Ferrufino, director del Hospital de Niños Mario Ortiz, dijo a EL DEBER que recientemente se anotó el fallecimiento de un menor con Covid-19, de poco más de un año, por un problema sistémico inflamatorio e inmunitario, que desencadenó en problemas cardiológicos. Dijo que, en toda la pandemia, el establecimiento además ha tenido 16 casos de niños con la enfermedad de Kawasaki.
LA ALERTA
El infectólogo pediatra Carlos Paz, boliviano que trabaja en el Hospital Santa Casa, en Brasil, sugirió prestar mayor atención al coronavirus en infantes.
Según el médico, si bien está más claro que los niños se ven afectados con menos frecuencia por Covid-19 grave que los adultos, se ha informado de un nuevo síndrome hiperinflamatorio (SH) en niños, asociado con el SARS-CoV-2.
Paz dice que este síndrome hiperinflamatorio tiene similitudes con la enfermedad de Kawasaki, el síndrome de shock tóxico y los síndromes hiperinflamatorios, como la histiocitosis linfocítica hemofagocítica (HLH) y el lupus eritematoso sistémico.
Para Paz, es muy importante identificar la enfermedad de Kawasaki a tiempo, para descartar el síndrome hiperinflamatorio (SH) multisistémico, ya que ambos tienen similitudes.
“Hay parecido entre la presentación clínica del SH y la enfermedad de Kawasaki, en particular, la fiebre implacable, la erupción cutánea, conjuntivitis y edema periférico”, explicó.
También considera importante la exclusión de cualquier otra causa microbiana, incluyendo la sepsis bacteriana, los síndromes de choque estafilocócicos o estreptocócicos, y las infecciones asociadas con miocarditis, como el enterovirus.
Para Paz, hay algunas características particularmente notables del SH, que incluyen dolor abdominal y síntomas gastrointestinales, que son predominantemente síntomas tempranos. “Se ven con menos frecuencia en la enfermedad de Kawasaki”, aseveró.
POSCOVID
Otra situación alertada por Paz tiene que ver con que muchos de los menores con SH dan negativo a la prueba PCR, pero presentan serología, lo que indica que pasaron por coronavirus, pero que el virus ya no está activo. Esto implicaría que el SH es una secuela de la enfermedad.
“En los PCR que hacemos a estos niños con síndrome inflamatorio, el 70% da negativo, pero sí con serología, significa que ya tuvieron Covid-19. Aparentemente es una superinflamación, es decir que el sistema inmunológico ataca al mismo sistema del niño”, explicó.
De acuerdo con Paz, este síndrome hiperinflamatorio ataca el sistema cardiovascular, puede afectar a los riñones, el cerebro, y producir una falla multiorgánica, “es decir que los órganos fallan y los niños, en el quinto o sexto día de fiebre, pueden entrar en un cuadro parecido al shock séptico, es confundido a menudo con este shock. El cuerpo comienza a fallar, no se puede orinar, los riñones no responden, se afecta la presión, etc.”, sostuvo.
Paz reconoció que no existe un tratamiento estándar para el síndrome hiperinflamatorio, pero sí se medica con inmunoglobulina y algunos otros remedios, “esto depende de qué sistema ataque el síndrome hiperinflamatorio. Vamos direccionando de forma paulatina”, dijo.
También aseguró que la mortalidad disminuye después del tratamiento, pero que no es posible aplicar un protocolo en el domicilio, ya que por ejemplo la aspirina, que sí funciona para la enfermedad de Kawasaki, no se recomienda para el síndrome hiperinflamatorio, debido a que implica plaquetas bajas.
“Al tomar aspirinas, el niño puede sangrar”, dijo Paz, y advirtió que mientras más tiempo esperen los padres, más riesgo habrá de órganos afectados y de secuelas permanentes, sobre todo el corazón. “El SH deja aneurismas, bolsitas que pueden provocar desde infartos hasta insuficiencia cardiaca”.
Ferrufino señaló que casi la totalidad de los menores con Covid-19 que llegan al Hospital de Niños, lo hacen por otras razones, ya que son asintomáticos, y que se enteran de que tienen el virus porque la prueba rápida es parte del protocolo.