Columna del Dr. Douglas Villarroel, endocrinólogo
A partir de los 50 años, nuestro cuerpo comienza a tener una serie de cambios, algunos de los cuales pueden tener un impacto importante en nuestra salud. Uno de los cambios más notables es una disminución en la función del sistema inmunológico. Esto puede hacerlos más susceptibles a enfermedades y afecciones como infecciones respiratorias, neumonía y gripe. También es común que se produzcan cambios en el metabolismo, lo que puede llevar a un aumento de peso y un mayor riesgo de enfermedades como la diabetes y la hipertensión.
También es importante que las personas mayores se sometan a exámenes de salud regulares, que incluyan pruebas de detección de enfermedades comunes, como el cáncer y las enfermedades cardiacas. Esto puede ayudar a detectar y tratar cualquier problema de salud lo antes posible.
Hay una serie de estudios médicos que se deben realizar para detectar cualquier problema de salud y prevenir enfermedades graves.
En primer lugar, es recomendable visitar al médico para realizar un examen físico completo una vez al año. Este examen incluye la medición de la presión arterial, la frecuencia cardiaca, la auscultación de los pulmones y la revisión de los oídos, nariz y garganta. También se deben realizar análisis de sangre y orina para detectar enfermedades como la diabetes, de los riñones y del hígado.
Además, a partir de los 50 años, es importante realizar exámenes de detección de cáncer. Es recomendable realizar una colonoscopia y después repetir cada 5 a 10 años para detectar el cáncer colorrectal. También hay que realizar una mamografía anual para detectar el cáncer de mama en mujeres y una prueba de detección de cáncer de próstata en hombres.
Otras pruebas de detección que deben realizarse incluyen un examen de la piel para detectar el cáncer de piel, una prueba de densidad ósea (densitometría) para detectar la osteoporosis y un examen ocular para detectar enfermedades de los ojos como el glaucoma.
En cuanto a las enfermedades más comunes a esta edad, se encuentran la hipertensión arterial, la diabetes tipo 2, las enfermedades del corazón, la osteoporosis y el cáncer.
Para prevenir estas enfermedades, es importante llevar un estilo de vida saludable. Como por ejemplo hacer ejercicio de manera regular, comer alimentos saludables y equilibrados, no fumar y limitar el consumo de alcohol. También es importante controlar el estrés y dormir lo suficiente por las noches.
Hay que estar al día con las vacunas, especialmente contra enfermedades como el covid-19, la gripe y la neumonía. La vacuna contra la gripe se debe administrar anualmente, mientras que la vacuna contra la neumonía se debe administrar una vez a partir de los 65 años.
Así que, una vez cumplidos los 50 años, es importante realizar estudios médicos para detectar cualquier problema de salud y prevenir enfermedades. La prevención es la mejor forma de mantener una buena salud y calidad de vida.