En 2022, un tercio de la población mundial sigue sin acceso a internet y el ritmo de nuevas conexiones se ha ralentizado, según las últimas estadísticas de la ONU.
Según el estudio de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, solo el 40% de la población del continente africano tiene una conexión permanente. En comparación, Europa está a la cabeza en cuanto a penetración de internet, con un 89% de sus residentes con acceso.
Progreso más lento
Pero las cifras publicadas por la agencia de la ONU también muestran una realidad preocupante: el crecimiento de las redes de internet se está ralentizando en casi todo el mundo. Esta tendencia se profundiza, señala la UIT, y sugiere que sin una inversión masiva en infraestructuras y un impulso renovado para fomentar las habilidades digitales de los usuarios, las posibilidades de conectar lo último de internet y las redes sociales para 2030 parecen cada vez más escasas, afirma Bilel Jamoussi, de la Oficina de Normalización de las Telecomunicaciones de la UIT.
"La normalización de las redes de telecomunicaciones dirigida por la UIT contribuye a garantizar la conectividad internacional y la interoperabilidad de las redes de fibra. En la actualidad, el 90% del tráfico mundial de datos, voz y vídeo pasa por estas redes de fibra óptica, que han sido ‘normalizadas’ por nuestra agencia de la ONU, subraya. Por tanto, estas redes requieren una inversión importante.
Nuestra misión es garantizar su despliegue para la llamada transformación digital inclusiva en los ámbitos de la sanidad a distancia, la educación en línea y la banca móvil, por ejemplo. El objetivo de esta normalización es poner redes de calidad en manos de los Estados miembros de la UIT, los fabricantes y los proveedores de equipos que se comprometen a tener en cuenta las necesidades de los países en desarrollo para incluir rápidamente a los casi tres mil millones de personas de todo el mundo que hasta ahora no tienen acceso a Internet”. En su análisis, la Unión Internacional de Telecomunicaciones recomienda que el sector de las telecomunicaciones afronte dos grandes retos: desarrollar rápidamente la conectividad universal para las zonas remotas y de difícil acceso, donde se concentra la mayor parte de los excluidos de internet. También recomienda actualizar las redes existentes a la banda ancha para mejorar las condiciones de vida de la población. La pandemia de covid ha supuesto un gran impulso en términos de conectividad. Pero también ha puesto de manifiesto los problemas recurrentes que afectan a las redes de internet. Entre ellas se encuentran la lentitud de la conexión, los elevados precios del hardware y de las suscripciones de telecomunicaciones, la falta de alfabetización digital y las barreras culturales y lingüísticas de miles de millones de usuarios de Internet. Y en algunas zonas remotas, los usuarios que carecen de una fuente fiable de electricidad simplemente no pueden conectarse a internet, según el informe de la UIT. África, la región menos conectada del mundo, ha experimentado un crecimiento anual del 13% en la penetración de internet. Hoy en día, el 40% de la población africana está en línea, según la UIT.Avances significativos en África