Con Daniel Postico, corresponsal de RFI en Londres El sistema de Autorización Electrónica de Viaje (ETA) exige a todos los visitantes que no necesiten visado para entrar en el Reino Unido que adquieran una Autorización Anticipada de Viaje por internet. Los ciudadanos irlandeses están excluidos de este sistema. El sistema ETA se implantó inicialmente el año pasado para los nacionales de países no pertenecientes a la UE, incluidos los visitantes de Estados Unidos, Canadá y Australia. Es un formulario online en el que piden datos básicos y recomiendan solicitarlo al menos tres días antes de viajar porque este el tiempo que pueden tardar en responder y sin este documento electrónico no dejarán entrar en el país. Se puede pedir a través de la web del gobierno británico o de una aplicación de móvil y cuesta 12 euros por persona, incluidos niños o bebés, aunque pronto lo subirán a 19 euros. No ha sentado muy bien a los europeos que hasta hace poco podían entrar y salir cuando querían. Es un gasto añadido al billete de avión. Por ejemplo, son 48 euros extra para una familia de cuatro o 76 euros cuando lo suban. El gobierno británico asegura que es una medida contra la inmigración ilegal. Una encuesta reciente dice que el 25% de los europeos que planeaba venir de turismo al Reino Unido no lo hará a partir de ahora. Este permiso tiene una validez de dos años siempre asociado al mismo pasaporte y permitirá estar en el país un máximo de seis meses cada vez. Es necesario para todos aquellos que no tengan permiso de residencia o visado de trabajo, es decir, turistas, personas de negocios, deportistas o conferenciantes que vengan a realizar un trabajo puntual remunerado, o que hagan escala en algún aeropuerto, y permitirá también estudiar cursos cortos.