El plenario del Parlamento Europeo aprobó este miércoles una ambiciosa regulación sobre el uso de la inteligencia artificial en la UE, en el último paso antes de su adopción formal en todo el bloque.
Con Esther Herrera, corresponsal de RFI en Bruselas, y AFP Con 523 votos a favor, una amplísima mayoría, el Parlamento Europeo ha aprobado la Ley Europea de Inteligencia Artificial. Un reglamento pionero en el mundo, que regula esta tecnología en base al nivel de peligro que conlleva su uso. Se trata de acotar qué se puede hacer, y que no, sin limitar la innovación, defiende la Comisión Europea. Con esta nueva ley estarán prohibidas las cámaras de reconocimiento facial en tiempo real, solo estará permitido en casos de terrorismo o en búsqueda de menores secuestrados, y siempre bajo autorización judicial. Una cuestión muy importante para Francia, especialmente de cara a los Juegos Olímpicos. Se regularán los sistemas como ChatGPT, en que se deberán respetar los Derechos de Autor, y se informará siempre si su contenido se ha generado con esta tecnología. Aun así, falta saber de qué forma se podrá respetar esta autoría. También se alertará de los Deepfakes: videos y fotos muy realistas en los que aparecen personas en las que resulta muy difícil distinguir si son reales. En estos casos, será obligatorio una marca que señale su procedencia. Multas según el tamaño de la empresa La legislación define medios de vigilancia y sanciones, mediante la creación de una Oficina Europea de IA. Esa instancia podrá imponer multas que van desde 7,5 millones de euros o el 1,5% de la facturación delas empresas afectadas, hasta 35 millones de euros o el 7% de la facturación global, dependiendo de la infracción y el tamaño de la empresa. Otras de las claves, es regular pero sin perder competitividad, así que se incentivará también la inversión, especialmente ante gigantes como China o Estados Unidos, que invierten masivamente. Este es un día histórico en nuestro largo camino hacia una regulación de la Inteligencia Artificial", dijo el legislador italiano Brando Benifei, uno de los ponentes del texto, junto con el rumano Dragos Tudorache. En su último discurso antes de la votación, Benifei dijo que se trata de la primera regulación en el mundo que define un camino claro hacia un desarrollo de la Inteligencia Artificial centrada en los seres humanos. Por su parte, Tudorache dijo que "hemos logrado un equilibrio muy delicado entre el interés por la innovación y los intereses que deben ser protegidos". La ley se espera que entre plenamente en vigor en 2026, aunque en los próximos meses empezarán ya aplicarse algunos puntos.