El Tribunal Supremo Electoral de Guatemala (TSE) pidió a la máxima instancia de justicia del país conceder garantías para la realización del balotaje presidencial del 20 de agosto, mientras la Fiscalía allanó el partido de uno de los dos aspirantes, Bernardo Arévalo.
Un recurso presentado por el TSE ante la Corte de Constitucionalidad (CC) solicita que esta ordene a la Fiscalía, Policía, Ejército, Corte Suprema y otras instituciones del Estado garantizar la segunda vuelta presidencial, en la que se deben enfrentar Arévalo y Sandra Torres, ambos socialdemócratas, lo que pondría fin a 12 años de gobiernos de derecha en el país.
El allanamiento del partido de Arévalo, Semilla, fue solicitado por el fiscal Rafael Curruchiche y ordenado por el juez Fredy Orellana. La medida se suma a una serie de maniobras legales que han aumentado la incertidumbre sobre el desenlace de las elecciones.
El TSE argumentó que existe "la amenaza de que esas maniobras vulneren el Estado Democrático de Derecho, al no garantizar el ejercicio de las funciones del Tribunal Supremo Electoral, de los Órganos Electorales Temporales y de la ciudadanía en general, para el desarrollo de un proceso electoral hasta su conclusión en un ambiente de libertad.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) expresó este viernes su preocupación por injerencias en el proceso electoral en Guatemala, en un contexto de falta de independencia del Ministerio Público y su fiscal general Consuelo Porras.
El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, condenó la intervención de la sede del partido y llamó a detener de inmediato estos ataques con fines políticos y respetar el proceso electoral así como al sistema democrático.
El gobierno del presidente Alejandro Giammattei dijo en un comunicado que la acción de amparo del TSE es sorpresiva y lamentable porque considera que el Ejecutivo ha brindado todas las garantías de protección y acceso al voto durante el proceso electoral.
En medio del laberinto judicial en que se ha convertido la elección presidencial, la Fiscalía Especial Contra la Impunidad (FECI) allanó la sede central de Semilla para obtener indicios que fortalezcan la investigación por presuntas irregularidades en su creación en 2017, según argumentó el organismo.
Arévalo, que se hallaba en un acto de campaña en el departamento sureño de Retalhuleu, denunció el allanamiento como parte de la persecución política de la minoría corrupta que sabe que está perdiendo el poder día a día".
Tras la primera vuelta presidencial del 25 de junio, diversos recursos judiciales de partidos derechistas que perdieron y una polémica inhabilitación de Semilla (anulada un día después) han enturbiado la campaña al balotaje.