Favorecidos por vientos moderados y fuertes, temperaturas infernales de más de 40ºC y una sequía que se arrastra desde hace 13 años, los incendios forestales siguen en aumento en Chile desde su inicio el 1 de febrero.
Chile anunció un toque de queda nocturno en las zonas más golpeadas por los incendios forestales en el centro sur del país para garantizar la seguridad y evitar robos, según dijo el presidente Gabriel Boric. La restricción de la circulación, que entrará en vigor a la medianoche del viernes y regirá hasta las 5:00, concierne a 28 municipios en tres regiones: Biobío, Ñuble y La Araucanía.
“Muchos focos intencionales” Desde comienzos de la semana, partidos de oposición, alcaldes y organizaciones como la Corporación Chilena de la Madera (Corma), que reúne a empresas forestales, solicitaron los toques de queda comunales. “Estamos pidiendo toque de queda porque hemos tenido muchos focos intencionales de incendio, también gente que prende focos en otros lugares donde no va el curso general de los incendios y eso nos provoca otras complicaciones. Además, hemos sufrido robos, la gente se siente insegura, también es para que puedan pasar los vehículos de emergencia. Entonces con ese toque de queda vamos a evitar que haya tantos voluntarios, tanta gente sacando fotos, filmando, cuando haya focos de incendios. Y eso hace que los vehículos de emergencia, ambulancias, bombero, etc., puedan pasar más rápido”, comentó a RFI Ana Albornoz, la alcaldesa de Santa juana. “Zonas rurales arrasadas” Las altas temperaturas, los fuertes vientos y la baja humedad no han dado tregua al centro-sur de Chile. Actualmente, de los 323 incendios forestales activos, 90 están siendo combatidos. Las autoridades subieron las alertas para este jueves y viernes por el riesgo de que los fuegos se extiendan a otras regiones por las altas temperaturas pronosticadas. “En estos momentos nosotros tenemos todas las zonas rurales arrasadas en la comuna de Santa Juana, en la región del Biobío, tenemos más de la mitad de la región ardiendo. En Chile tenemos más de 246.000 hectáreas totalmente consumidas por el fuego y particularmente nuestra comuna que ha sido la más afectada. Tenemos nuevos focos de incendio”, explica Ana Albornoz. Más de 5.600 bomberos y brigadistas forestales, con ayuda de contingentes de México, Colombia, España y Argentina, entre otros países, siguen intentando extinguir la ola de incendios. El DC-10 Ten Tanker, la aeronave estadounidense para combatir incendios capaz de descargar 36.000 litros de agua, volvió a presentar problemas el jueves, luego de que retomara sus operaciones tras una falla mecánica anterior. “Ayuda humanitaria” “Debemos actuar conteniendo la emergencia y los focos que se están abriendo por el accidentado de la geografía, tenemos que acudir, entregar ayuda humanitaria y a la vez controlar los focos. Tenemos que tratar de llevar agua a la gente, enterrar los animales muertos, que la gente tenga dónde hacer sus necesidades y ayudarlos con las primeras atenciones médicas, porque tenemos muchos gran quemados y quemados, y día a día encontramos nuevas osamentas que no sabemos si son de animales o personas. Por lo tanto, la situación es absolutamente crítica”, afirma la alcaldesa de Santa Juana. Las llamas, que han dejado al menos 24 muertos y unos 2.196 heridos, han arrasado más de 343.000 hectáreas en las regiones de Ñuble, Biobío, La Araucanía y Maule, una superficie equivalente a un tercio del territorio de Puerto Rico. La ola de incendios también ha destruido completamente 1.205 viviendas y dejado sin hogar a 5.570 personas, según el balance oficial. La actual crisis cada vez se parece a la de inicios de 2017, cuando una cadena de incendios arrasó unas 460.000 hectáreas y dejó 11 muertos, cerca de 6.000 heridos y más de 1.500 viviendas destruidas. Los focos también se habían iniciado entonces en áreas agrícolas y en bosques, y avanzaron hasta zonas pobladas. Una veintena de personas fueron detenidas por su responsabilidad en el inicio de los incendios. Una combinación de factores explica la virulencia de los incendios forestales que asolan el centro-sur de Chile. El cambio climático es uno de ellos.Lea también
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