El Congreso de Perú archivó este martes un pedido de destitución contra la presidenta Dina Boluarte, promovido por la izquierda opositora ante la represión de las protestas que se desataron por la destitución de su antecesor, Pedro Castillo, y que dejaron unos 50 muertos.
Apoyada por la derecha y extrema derecha, la presidenta Dina Boluarte se ha salvado de ser sometida a un proceso de destitución en el Congreso por las muertes causadas por la represión a las protestas que exigen su renuncia y el adelanto de elecciones. La izquierda, que presentó el pedido de destitución, sabía que estaba lejos de los 87 votos necesarios para destituir a la presidenta, pero esperaba al menos tener respaldo para abrir el proceso y así obligarla a ir al Congreso a responder por la represión. Para eso necesitaba 50 votos, pero solo hubo 37 a favor de iniciar el proceso de destitución. Hubo 64 en contra y 10 abstenciones. Sorpresivamente, algunos parlamentarios de izquierda que fueron cercanos al expresidente Pedro Castillo se abstuvieron al votar. La derecha, que promovió tres procesos de destitución contra Castillo, esta vez argumentó que ese procedimiento desestabilizaría el país. La presidencia peruana celebró la decisión del Congreso y exhortó a las agrupaciones políticas a trabajar juntas. "La presidenta Dina Boluarte saluda que, en circunstancias en que necesitamos mantener la unidad y la estabilidad del país, prevalezca el respeto al orden constitucional y la democracia", señaló en Twitter la presidencia. Pese el rechazo, los legisladores pueden seguir planteando mociones de destitución contra la mandataria. Castillo, quien ejerció 17 meses de su mandato, enfrentó dos pedidos de este tipo antes de su destitución final. Desde que Boluarte asumió en diciembre en reemplazo del destituido Castillo, la represión ha dejado 49 muertos por disparos de las fuerzas de seguridad y alrededor de mil heridos. El gobierno ha respaldado a policías y militares acusados de disparar contra la población.