Tras Nueva Caledonia, Emmanuel Macron se encuentra este 27 de julio en Vanuatu, la primera visita de un presidente francés desde la independencia de la isla. Su objetivo declarado es contrarrestar la influencia de Estados Unidos y China en la región y demostrar que Francia es una potencia del Indo-Pacífico. En un discurso ante el presidente del país, Macron justificó la estrategia indopacífica de Francia frente a los "nuevos imperialismos.
Este jueves, el presidente francés Emmanuel Macron se pronunció a favor de la independencia y la autonomía de los Estados del Pacífico, con palabras contundentes: El Indo-Pacífico en particular, y quizás Oceanía aún más en su seno, tiene una soberanía y una independencia que están siendo sacudidas por el mundo contemporáneo. En primer lugar, la depredación de las grandes potencias. Defender la independencia y la soberanía Nuestra estrategia indopacífica consiste ante todo en defender, a través de asociaciones, la independencia y la soberanía de todos los Estados de la región que estén dispuestos a trabajar con nosotros, recalcó. Francia siendo el único país europeo presente en la región, Macron se apresuró a recordar el millón y medio de franceses y los 8.000 militares presentes en el Indo-Pacífico. Los presidentes de Vanuatu y de Francia lanzaron el llamado de Ifira para una acción inmediata para combatir el calentamiento global, símbolo de la diplomacia medioambiental que el mandatario francés quiere reforzar en la región. Nadie debería tener que elegir entre la lucha contra la pobreza y la lucha contra el calentamiento global. Porque muchos países como el suyo tienen que librar ambas batallas, insistió Macron. Escala en Sri Lanka Después de Vanuatu, el jefe del Estado hará escala en Papúa Nueva Guinea, de nuevo para reforzar las relaciones bilaterales y asentar un poco más a Francia en la región. Se ha añadido a la agenda presidencial una última escala, en Sri Lanka, un país dividido entre dos potencias rivales: China e India. Macron tendrá una reunión con el presidente Ranil Wickremesinghe durante esta visita histórica, la primera de un presidente francés a Sri Lanka, según el Palacio del Elíseo. La isla, situada frente a la costa india, nueve veces más pequeña que Francia y con una población de unos 22 millones de habitantes, atraviesa desde hace más de un año una profunda crisis económica y política. Wickremesinghe asumió el poder hace un año, después de que su predecesor huyera del país y se viera obligado a abandonarlo por multitudinarias manifestaciones, en el marco, según la AFP, de la peor crisis económica del país desde su independencia en 1948.