Un médico francés trató de vender una radiografía del brazo de una mujer herida durante el sangriento atentado yihadista en el Bataclan de París en 2015. Los hospitales de París llevarán el caso a los tribunales.
Los hospitales de París (APHP) emprenderán acciones judiciales luego de que el sitio de informaciones online Mediapart revelara el sábado que un cirujano intenta vender una radiografía hecha a una mujer herida en el atentado yihadista contra la sala Bataclan, tuiteó su director general, Martin Hirsch.
En un email enviado al personal de los APHP, Hirsch denuncia un acto escandaloso cometido por un cirujano y profesor universitario, quien trabaja en el hospital europeo Georges Pompidou, del cual nos enteramos por la prensa.
De acuerdo a Mediapart, el reputado cirujano ortopédico Emmanuel Masmejean, puso a subasta en OpenSea, un sitio especializado en venta de objetos digitales NFT (certificados digitales de autenticidad), la radiografía de una sobreviviente del (atentado contra la sala de conciertos) Bataclan, a la que había operado, y en la que se ve uno de sus antebrazos atravesado por una bala de fusil de asalto Kalashnikov.
El cirujano admitió estos hechos a Mediapart, explicando que lo hizo por vocación pedagógica y que luego retiró la oferta, no obstante, la radiografía seguía este domingo colgada online. El médico reconoció haber cometido un error desde un punto de vista ético.
La radiografía se realizó durante la atención a una superviviente del atentado, operada por el cirujano francés.
Según Mediapart, la imagen se podía comprar por 2.776 dólares. Todavía estaba disponible en OpenSea el domingo (23). Bajo la foto que propone el producto, el médico explica que la víctima perdió a su novio en el ataque y tenía una fractura abierta en el antebrazo izquierdo, con una bala de kalachnikov incrustada en los tejidos de la piel.
La asociación de víctimas del atentado del 13 de noviembre, Life for París, dijo en un comunicado estar al lado de la víctima del atentado, que ahora es también víctima de la estupidez y la codicia de un médico que evidentemente ha olvidado el código deontológico y parece carecer del más elemental juicio y empatía.
Otra asociación de víctimas, Fraternité et Vérité, denunció un acto odioso pero aislado y no representativo del trabajo de los profesionales sanitarios de la AP-HP, en los que tenemos plena confianza".