Se espera que tres atletas de Sudán del Sur, que forman parte del equipo olímpico de refugiados en los Juegos Olímpicos de Tokio, lleguen a Canadá en unas semanas. Canadá es el primer país del mundo que les ofrece asilo permanente y ayuda financiera para continuar su educación. Hasta ahora, los tres mediofondistas se han estado entrenando en el campamento de Kakuma y en el centro de entrenamiento de Ngong, en Kenia.
Con el corresponsal de RFI en Montreal, Pascale Guéricolas
Cada año, el Servicio Universitario Mundial de Canadá ayuda a unos 150 refugiados a estudiar en un instituto o universidad canadiense. Una fórmula única en el mundo.
La acogida de atletas refugiados y su apoyo financiero es una novedad, como explica la portavoz Michelle Manks. "Esperamos que sea un proyecto piloto que dé lugar a un acuerdo a más largo plazo con los financiadores y que atraiga a otros para ampliar el programa en el futuro.
Apoyo escolar personalizado En cuanto lleguen a Canadá, los tres jóvenes atletas serán acompañados por un comité de estudiantes de un instituto de Ontario. Allí recibirán apoyo académico individualizado. También podrán contar con el apoyo de jóvenes de su edad para ayudarles a integrarse en la sociedad. Maria Bezely, encargada de la acogida de los alumnos en el instituto de Sheridan, cree que todos saldrán reforzados de estos encuentros: Los alumnos que proceden de entornos difíciles se benefician de su ejemplo de valor y determinación. Son modelos de fortaleza, de cómo superar los obstáculos. Trabajar con jóvenes refugiados es un privilegio para todos nosotros”. Los jóvenes atletas podrán entrenar con la Federación Canadiense de Atletismo durante el próximo año. ► Lea también: Polonia otorga una visa humanitaria a una atleta olímpica bielorrusa que criticó a su federación