Por primera vez en la historia reciente del país, la esposa de un presidente de Bolivia cumple una visita oficial a Estados Unidos con agenda propia. La primera dama, María Elena Urquidi, inició este martes una gira en Washington que la posiciona en espacios de alto nivel vinculados a cooperación internacional, educación y desarrollo social.
La agenda de Urquidi, que se extenderá hasta el 26 de marzo, comenzó con una visita al Departamento de Estado y continuará con su participación en una cumbre internacional de primeras damas convocada por Melania Trump, esposa del presidente estadounidense Donald Trump.
El encuentro, titulado “Fomentando el Futuro Juntos”, reunirá a representantes de más de 45 países en la Casa Blanca, con el objetivo de abordar temas como el uso de inteligencia artificial en la educación, programas de robótica, seguridad digital y protección de la niñez en entornos tecnológicos.
Entre las participantes figuran primeras damas de América Latina como Raquel Arbaje (República Dominicana), Lucrecia Peinado (Guatemala), Signe Zeikate (Costa Rica), Leticia Ocampos (Paraguay) y Rossana Briceño (Belice), además de líderes de empresas tecnológicas globales como Google, Meta, Microsoft y OpenAI.
Proyección internacional con agenda social
La participación de Urquidi se inscribe en un contexto de mayor inserción internacional de Bolivia, particularmente en temas vinculados a desarrollo social y cooperación tecnológica. Según explicó la propia primera dama, antes de emprender el viaje el objetivo de su presencia es establecer vínculos que permitan canalizar apoyo e inversiones hacia sectores vulnerables del país.
“Podemos traer a Bolivia ayuda, traer inversiones, más que nada en lo que me toca a mí, que es la gestión social”, afirmó cuando confirmó su participación en la cita internacional.
En esa línea, la primera dama también impulsa un proceso de reordenamiento de la Oficina de Gestión Social, con el fin de estructurar programas sostenibles orientados a poblaciones vulnerables y mejorar la articulación con la cooperación internacional.
“El rol de la primera dama no es un puesto, es un compromiso que asumo con mucha responsabilidad y humildad”, sostuvo.
Educación y tecnología como ejes
La agenda internacional de Urquidi encuentra continuidad en sus acciones recientes en el país. Días antes de su viaje, el 16 de marzo, entregó equipos de computación a 10 municipios de La Paz, beneficiando a más de 4.500 estudiantes, en una iniciativa orientada a reducir la brecha tecnológica.
“Hoy hablamos de invertir en tecnología, en abrir el acceso al conocimiento”, señaló entonces, aunque advirtió que el desarrollo no depende solo de infraestructura, sino del fortalecimiento de las capacidades humanas.
Un precedente institucional
La visita de Urquidi marca un precedente en el rol de la primera dama boliviana, tradicionalmente limitado a actividades protocolares o de asistencia social interna. Su presencia en espacios multilaterales con agenda propia refleja un intento por proyectar esta figura hacia una dimensión más activa en la diplomacia social.
En un escenario internacional donde la cooperación en educación, tecnología y desarrollo humano gana centralidad, la participación de Bolivia en este tipo de encuentros abre una nueva línea de acción para la gestión social del Estado.