Este es el rol de la mujer en la construcción en nuestro medio, en la segunda década del siglo XXI, en el Día de la Mujer Boliviana, aquí dos voces resonantes y con autoridad. No hay duda de que son mujeres virtuosas, por ello esta charla.
Siria García Soria, 44 años, es profesional en arquitectura hace 20 años, con un amplio currículo en cuanto a obras comerciales y residenciales. Asidua en las versiones de Casacor Bolivia, apuesta por la superposición de formas y texturas, porque no puede concebir la arquitectura sin pensar en las distintas pieles que estarán presentes en cada proyecto. Además, comenta que tiene tres príncipes, es mamá de Alejandro, Rashid y Diego.
Betty Ibáñez Ruiz, 38 años, ya está sumando 13 años como especialista en jardines verticales, desarrolladores de lagos ornamentales y estudios de paisajismo desde su empresa Jardymant Paisajismo.
Su mejor premio, dice, es haber salido en la portada de Casacor Bolivia 2023. Su rol de arquitecta paisajista lo comparte con la crianza de sus tres hijos, la razón de su vida, Ariana, Faisal y Bruno.
En este sector catalogado como un reducto de hombres, ¿cuál es el aporte de la mujer?
Siria deja claro que debemos acostumbrarnos a mirar y a valorar a ambos géneros de igual forma en lo profesional.
“Creo sinceramente que la capacidad de cada una de nosotras las mujeres se define con la confianza, debemos creer en el poder que tenemos dentro para crecer como persona, como profesional, como emprendedora. Hay que avanzar y por supuesto en el camino tendremos aciertos y errores, pero, solo así avanzamos, solo así logramos el empoderamiento”.
Desde su mirada, Betty señala que el aporte va más por la formación individual, indistintamente del género. Apuesta que “entre mujeres, deberíamos ser empáticas, detallistas, sensibles, con valores y, por otro lado, también necesitamos ser frías, calculadoras y arriesgadas a tomar decisiones importantes sin miedo al fracaso porque es parte del éxito. Es importante recordar que somos más que nuestras habilidades técnicas y proyectos exitosos. Somos modelos que seguir, líderes en nuestras comunidades y agentes de cambio en la industria”.
Pongamos el dedo en la llaga. ¿Aún existen desigualdades en términos de respeto, ganancia y posibilidad de hacer carrera? ¿Es un problema real?
Por supuesto que sí, apunta Siria. “Existe un problema real, la brecha de desigualdad entre ambos géneros. Pero estamos cambiando, y creo que la mejor forma es el respeto entre colegas hombres y mujeres, por igual, hay que trabajar por la equidad. Ese cambio empieza en nosotras mismas, la actitud de victimización por algunas situaciones adversas ¡no nos suma!
Atacar al género masculino, solo por querer resaltar las cualidades femeninas ¡no nos suma!
El respeto es la base de toda buena relación, entre colegas, entre clientes, en todo nuestro entorno profesional y personal. En verdad, no me siento discriminada, criticada o perjudicada por ser mujer en el 90 % de los casos, el otro 10% lo he sentido, que si me han tratado diferente trato de manejarlo y dejar en claro que el problema es del otro que me ve diferente, simplemente, por el hecho de ser mujer. No dejo que me hagan sentir mal por mi género. No me victimizo por ser mujer, si critican mis decisiones o mi trabajo lo tomo por el lado profesional”.
Es muy cierto que aún hay una discriminación silenciosa, anota Betty.
“El machismo existe, pero ya sentimos los cambios, somos más valoradas en todos los rubros. Hoy realizamos las negociaciones y somos parte de grandes proyectos”.
Denos ejemplos de mujeres que han logrado crear una auténtica marca en el mundo del espacio exterior y del diseño.
Las dos arquitectas destacan como referencia a nivel mundial a tres íconos: Zaha Hadid, Julia Morgan y Denise Scott Brokn. Sobre todo, porque son su gran inspiración a la hora de romper los límites de la arquitectura, conectando edificios y ciudades, abriendo puertas a formas más expresivas de construir espacios para la gente, siempre cuidando nuestro medioambiente.
Otro tópico es el asunto de la maternidad, con la que los hombres no lidian. ¿Cómo compatibilizar esas facetas, la de madre y profesional?
Siria señala que es innegable que debemos cumplir con el trabajo y con el rol de madres al mismo tiempo y es duro, es durísimo.
“Debes lidiar con el sentimiento de culpa a veces, que es real, pero se puede manejar, debes lidiar con los prejuicios de madre sola, madre que trabaja fuera de casa y empezar a encontrar soluciones que se acomoden a tu situación actual. Yo trabajo bastante desde la computadora de mi casa, en los horarios que ellos están a mi alrededor, puedo hacer mi trabajo y de rato en rato comparto unos minutos, no es siempre, pero aprendí a acomodarme. Mi vida entera son mis hijos”.
Betty contempla cómo sumar los roles.
“Es vital conseguir un buen equilibrio entre la vida laboral y personal, siempre ese va a ser un papel fundamental y siento que a nuestros hijos estamos dejando el mejor legado que es el ejemplo. Nunca subestimemos el poder de nuestra creatividad, conocimiento y pasión. Sigamos desafiando los límites, persiguiendo nuestros sueños.
No importa cuán difíciles sean los desafíos que enfrentemos, porque somos mujeres, somos arquitectas, somos imparables”.