Irene Suarez Hurtado tiene 27 años, y dice con orgullo que nació en Santa Cruz. Es hija de Patricia Hurtado y Carlos Alberto Suárez, y así también, anota que es hermana de Ivanna, Rodrigo, Cristina e Adriana.Se graduó bachiller del colegio Alemán y a los 17 años se mudó a Madrid para estudiar Administración de Empresas y Derecho en IE University. Posteriormente realizar las maestrías de Asesoría Jurídica de Empresas y Dirección Estratégica de Empresas de Lujo. Comenzó su carrera en Christian Dior España, donde trabajó en el departamento de Marketing. En noviembre de 2025 decidió dejar Dior para perseguir el sueño que había comenzado a tomar forma meses antes: Casa Latina.
-¿Cómo describís a Irene, una boliviana que vende moda en Madrid?
Soy una soñadora. Soy una creativa y emprendedora que decidió convertir su pasión y hobbies, en un proyecto de vida con un propósito muy claro. Durante años desarrollé mi carrera en el mundo del lujo en Madrid, mientras viajaba a Latinoamérica y quedaba fascinada por el talento local que iba descubriendo. En esos viajes conocí diseñadores, piezas y proyectos extraordinarios, al mismo tiempo, volver a Bolivia, a casa, o visitar otros países que quiero mucho, como Colombia, despertaba en mí una nostalgia muy fuerte.
Cada vez que regresaba me hacía la misma pregunta: ¿Cómo puedo traer todo esto conmigo? ¿Cómo puedo crear un puente entre estos dos mundos que forman parte de quién soy? Así nació Casa Latina.
¿Qué ofrece Casa Latina?
Nuestra misión es conectar Latinoamérica con Europa y dar visibilidad al talento de nuestro continente en las grandes capitales de la alta moda.
Lo que empezó solo conmigo, con una pasión y un sueño, se terminó convirtiendo en mi vida y en mi misión. Y el sueño ha sido tan gratificante que cada vez mis alas se expanden más, para no quedarme solo en Madrid, sino para alcanzar el mundo entero.
Las marcas no solo nacen en las pasarelas europeas. La moda latinoamericana es de lujo. Es sostenible, artesanal, auténtica y escasa por naturaleza. Es hecha a mano, es exclusiva. Algunas de las piezas que vendemos demoran 30 días en ser fabricadas, y pasan por innumerables manos artesanas, con una cadena de valor impecable.
¿Casa Latina tiene sus espacios físicos?
Es un proyecto para el futuro, pero queremos abrirla desde la fuerza de una comunidad global que esté esperando ese espacio. Ahora mismo, no tiene sentido. Nos movemos desde el amor a Latinoamérica y el deseo de formar una comunidad que conozca y se enamore de nuestra cultura y nuestro talento.
Mi sueño no es tener una tienda, la tienda será un paso que inevitablemente voy a dar para alcanzar mi verdadero objetivo: hacer de la moda latina algo grande. Y cuando esto pase, ojalá las grandes ciudades estén llenas de muchas Casas Latinas.
Y ahora, ¿tienen miles de seguidoras de Casa Latina?
Las redes sociales han sido nuestro primer escaparate global. Han sido clave para validar el proyecto y comenzar a vender desde el primer momento. Más allá de los números, lo importante ha sido la conexión real con personas que comparten esta visión.
Las redes sociales nos permitieron abrir Casa Latina al mundo desde el primer día, recibir mensajes desde Estados Unidos, Marruecos y otros países nos confirmaron que teníamos una audiencia global.
¿Hay algo nuevo en 2026?
Este 2026 inauguramos el World Tour. Una travesía global que lleva la moda latinoamericana a distintos rincones. Empezamos el viaje en enero, en Santa Cruz, y luego en este primer trimestre del año nos esperan otros destinos emocionantes como Madrid, Miami y Rabat.
La nueva Colección de Casa Latina:
La colección es una celebración de nuestras raíces. Una selección de piezas inspiradas en los colores y la riqueza natural de Latinoamérica.
Los productos de alta moda están pensados para mujeres que buscan piezas con historia, identidad y carácter; mujeres que entienden la moda como una forma de expresión cultural. Por eso elegí la selva boliviana como escenario para esta nueva producción, como una manera de continuar la historia y mostrar la riqueza y diversidad de Bolivia.
Para mí es muy importante mantener viva la conexión con mi país, es mi raíz y espero devolverle todo lo que me ha dado a través de mi trabajo.
Modelos:
Brisa Flores, Luciana Rivera
Fotógrafo: Sedrich Cespedes
Producción audiovisual: Samuel Maizer
Locación: Refugio Los Volcanes, Santa Cruz, Bolivia