Claudia Stohmann Revilla de A. fue engendrada en Santa Cruz de la Sierra por Fernando Stohmann Asín y Daisy Revilla Buitrago, pero por cosas de la vida, nació a los pies del Illimani un 21 de abril de 1972, la ciudad maravilla la abrazó durante su niñez y su juventud. Con apenas 11 años, fue asistente de kínder de la profesora Heike Valdez, en Aldeas Infantiles SOS. Esta docente fue la primera en decirle que podría ser una buena profesora, pero en ese momento, no lo había considerado como algo posible. Recién se dio cuenta de lo mucho que amaba enseñar, década y media más tarde. Egresó con doble certificación del bachillerato técnico humanístico, en 1990, como secretaria administrativa de la sección comercio, del Instituto Americano, de La Paz, por lo que empezó a trabajar desde muy jovencita. También ingresó a la carrera de Relaciones Públicas y Comunicación, que brindaba la Universidad San Pablo de esa ciudad. Cursó estudios técnicos de Arquitectura de Interiores, mientras trabajaba en la Corporación de Desarrollo de La Paz, como secretaria de la Gerencia de Planificación. Tomó la capacitación para ser asistente de vuelo en Aerosur y tiene una Maestría de la Universidad de Barcelona y OBS en Dirección de Comunicación Corporativa. Es una firme convencida que el aprendizaje nunca debe parar y apunta a lo más alto del conocimiento en lo que le entusiasma. Se casó dos veces y sus cuatro hijos, son del primer matrimonio con Enrique Miranda Silva, con quien mantiene una buena relación para mantener una familia ligada a los afectos y sentimientos positivos. Desde hace una década está casada con Donald Allen Alegre. ¿Qué le impulsó a dedicarse al ámbito de la organización de eventos y el protocolo? La coordinación y organización de eventos ha sido parte importante de mi vida, tuve la oportunidad de tener como mentora a una mujer extraordinaria que me ayudó a fortalecer mi carácter y desarrollar conocimientos en el mundo de la etiqueta, el protocolo y el ceremonial, depositando su confianza en mí, cuando tenía 16 años, para dictar clases a un grupo de quinceañeras. Por tanto, mi primera clase formal, la di hace casi 35 años atrás. Con el tiempo, mi gusto por las Relaciones Públicas fue afianzando mi tarea en esta área. Recuerdo cuando trabajé en Beni, en la coordinación del diplomado de Formación de Líderes para la Transformación, de Infocal; y colaboré con Fegabeni. Me involucré con los eventos de belleza a invitación de Mario Garrido y Gino Kikunaga. Hoy, los eventos no han quedado de lado, sea como coordinadora o impartiendo conocimientos en diferentes áreas, pero, me concentro en escribir y dictar clases bajo mi enfoque, a través de las “habilidades blandas”, como eje transversal de mi formación social, profesional y corporativa, ya que se basa en los valores y principios que fui profundizando desde que me convertí al cristianismo hace más de 20 años atrás. ¿Qué es lo que más le gusta de su trabajo? Compartir. Brindar mis conocimientos desde mi espacio, un aula, un escenario, un artículo o mis libros. Y cuando se trata de hacer o coordinar algo, hacerlo de la mejor manera posible buscando instruir y, si es posible, dar buen ejemplo. Dentro del área del Protocolo Social – Etiqueta, se va creando un grupo importante de Mujeres en el mundo de la etiqueta, con profesionales de diferentes países. Es así, que, con María del Carmen Molinas, socia de la Consultora Mediterráneo y representante de la OMP, en Paraguay, y otras expertas, estamos buscando abrir espacios para crecer juntas en la comunicación y orientación de lo que nos apasiona. ¿A que instituciones ligadas a su formación, pertenece? Soy directora de mi academia Tabebuia Essentials, pertenezco a la Cámara Mundial de Conferencistas, Expositores y Oradores, como un espacio que valora mis conocimientos; soy escritora de la revista Protocol Today, que se desarrolla desde Países Bajos y he sido contactada por el International Centre for Protocol and Diplomacy, de Londres. Por supuesto, me siento comprometida con la Organización Mundial de Protocolo (OMP) como representante para Bolivia. Ahora, ¿qué actividad se encuentra planificando? Para la primera semana de mayo, está confirmada la llegada del presidente de la OMP, Francisco Caligiuri y de María del Carmen Molinas, desde Paraguay, a fin de dar inicio al posicionamiento de esta institución en Bolivia, en especial en Santa Cruz con una intensa agenda de actividades que prometen mucho para la gestión 2023 – 2024. En principio, está planificada la firma de un convenio con la UPSA para realizar un diplomado en la gestión 2024, además de otras actividades académicas importantes. Hoy tenemos una conferencia magistral: Introducción al Protocolo en los Eventos Sociales, y mañana 4 de mayo: Introducción al Protocolo en Actos Oficiales. Las dos citas son en el Aula Magna de esta universidad, a las 9:00. También se han confirmado dos Máster Class en la Casa de la Cultura: Master Class 1: La importancia del protocolo en la organización de eventos, este miércoles 3; y Master Class 2: La importancia del protocolo en los actos oficiales y sociales, el viernes 5 de mayo. Ambos, de 18:00 a 21:00. Nuestra atención se centra en la posibilidad de implantar una “Feria del Protocolo y Etiqueta” en la Fexpocruz para que se realice de manera anual, brindando espacio a organizadores de eventos, escritores, hoteles, restaurantes, instituciones y personas que están involucradas en estos temas. Queremos brindar un espacio especial a los diseñadores de ropa masculina, ya que la etiqueta formal en el vestir, en mucho, está marcada por la etiqueta de este género.