Patricia Roca
Comunicadora
Novios: Estefanía Urquiza Quiroga y Kevin Salazar Polanco
Vestido: Ada María, de Vanessa Mejía
Fotografía: Pablo Manzoni
El matrimonio es toda una celebración que exige más que organización y detalles visibles: requiere una preparación espiritual y humana que los cursillos prematrimoniales ofrecen como un espacio para reflexionar, profundizar en la fe y asumir el compromiso de ser una Iglesia doméstica.
El sacerdote José María Hernando explica que el matrimonio es una vocación, un llamado de Dios a la santidad que une a dos personas para ser signo vivo de su Amor.
Por eso, la preparación es indispensable. Estos encuentros, ya sean semanales o en retiros intensivos, abordan temas prácticos y espirituales como la comunicación, la intimidad afectiva-sexual, la economía familiar, el Sacramento del Matrimonio y los fundamentos de la fe. “Estos temas permiten a los novios entrar al matrimonio con una visión de la vida en pareja y de su misión como familia”.
1. La vocación al matrimonio como camino de santidad:
Gabriela e Iván descubrieron que vivir esta vocación implica caminar como un solo equipo, perdonando y apoyándose en todo momento. Flavia y Daniel añaden que Dios los unió para enseñarse el amor verdadero, sin egoísmo y orientado al bien del otro
2. La fe vivida en pareja y la centralidad de los sacramentos:
La vida sacramental sostiene la unión. Carlos Andrés y Liliana priorizan su relación asistiendo juntos a misa buscando siempre la voluntad de Dios. Para Natalie y Juan Carlos, la oración es una fuerza constante que alimenta compromiso
3. Madurez afectiva y comunión de vida:
El diálogo, la sinceridad y la entrega mutua son esenciales. Carlos Andrés y Liliana aprendieron a escucharse imponer, mientras que Flavia y Daniel subrayan la importancia de aceptar diferencias y sanar heridas para crecer juntos
4. Apertura a la vida y misión familiar:
La familia cristiana está llamada a ser luz en la sociedad. Natalie y Juan Carlos resaltan su impacto social cuando se vive desde valores firmes. Flavia y Daniel señalan que esta misión comienza transformando su propio entorno familiar
5. La gracia sacramental como fuerza de unidad:
El matrimonio es un sacramento que fortalece la fidelidad y la unidad indisoluble. Gabriela e Iván afirman que la gracia de Dios sostiene cada paso de su vida matrimonial
En conclusión:
Los cursillos prematrimoniales revelan que preparar una boda va mucho más allá de la celebración.
Es construir fundamentos sólidos para un matrimonio santo y feliz. Todas las parejas coinciden en lo esencial: Es Dios quien une, sostiene y renueva el amor.