María Ingrid Rivero De Ugarte nació hace 45 años en Santa Cruz, es hija de Pedro Rivero Jordán y María Ingrid De Ugarte de Rivero, y mamá de Fabiana y Juan Diego Terrazas, de 25 y 18 años. Profesional en Ciencias de la Comunicación Social especializada en Marketing, emprendedora y voluntaria, desde el 2025 es la autoridad en la Dirección de Género de la Gobernación de Santa Cruz.
Lleva adelante su compromiso para fortalecer acciones de prevención, atención y educación para reducir la alarmante cifra de denuncias por violencia en contra de las mujeres y sus hijos.
Su propósito desde la Dirección de Género:
Promovemos el programa de la Casa de Acogida que tiene una vigencia planificada hasta el 2027, bajo un sólido marco legal nacional e internacional.
Nuestro propósito es ofrecer una respuesta inmediata ante la falta de protección y hospedaje que enfrentan las mujeres y sus hijos al huir de un entorno violento.
Aquí, el auxilio no es solo un techo; es una intervención guiada por un equipo de profesionales que brindan atención legal, social y médica con calidez humana.
“Si dejo mi hogar para salvar mi vida, ¿a dónde voy con mis hijos?”
En un contexto donde los índices de violencia nos mantienen en alerta, surge la pregunta que muchas mujeres se hacen en silencio. El miedo a no tener un techo o alimento para sus hijos las obliga, muchas veces, a seguir soportando el ciclo del maltrato.
Hoy, existe una respuesta real y segura para las que buscan auxilio. Para romper estas cadenas, la Dirección de Género impulsa el programa de Protección y Atención Integral a Mujeres en Situación de Violencia, cuya pieza central es la Casa de Acogida: un refugio diseñado no solo para proteger, sino para sanar.
¿Qué encuentran las mujeres al llegar?
La prioridad absoluta es lograr la seguridad y la recuperación integral de la familia (madre e hijos).
La Casa de Acogida ofrece de forma inmediata:
Un refugio seguro y protección para la mujer y sus hijos.
Acompañamiento profesional que incluyen terapias psicológicas.
Asesoría legal para dar los pasos necesarios hacia la justicia.
Asistencia en salud y educación con atención médica familiar.
Fortalecimiento educativo para los niños, asegurando que su desarrollo no se detenga.
Además, hay que destacar un dato muy importante:
Todos los servicios son absolutamente gratuitos, el único requisito es ser mujer víctima de violencia junto a sus hijos.
Y aquí, desde Para Ellas compartimos el paso a paso hacia la independencia y la libertad.
Más allá del refugio, ¿hay un límite de permanencia?
La permanencia en la Casa de Acogida tiene un límite de máximo 3 meses, tiempo en el que se trabaja intensamente en el empoderamiento. No se trata solo de sobrevivir, sino de prepararse para una nueva vida a través de su formación en derechos, talleres sobre la Ley 348, autoestima y planificación familiar junto a los hijos.
Y así también, la oportunidad de lograr la autonomía económica, a través de cursos prácticos en áreas de alta demanda como gastronomía, panadería y belleza integral.
El objetivo es que, al salir, cada mujer tenga herramientas reales para generar sus propios ingresos.
Incluso cuando abandonan el centro, la Gobernación no les suelta la mano; se realiza un seguimiento y monitoreo constante para asegurar que el proceso de recuperación sea un éxito duradero.
Paso a paso:
¿Cómo pedir auxilio?
La Casa de Acogida funciona mediante un sistema de derivación institucional. Si te encuentras en una situación de peligro, puedes acudir a cualquiera de estas instancias para ser canalizada al refugio:
SLIM: Servicio Legal Integral Municipal
FELCV: Fuerza Especial de Lucha Contra la Violencia
Ministerio Público: Fiscalía
Hospitales o Centros de Salud
Recuerda: ¡No estás sola!
Hay un lugar diseñado para protegerte y ayudarte a empezar de nuevo. Y así también, Para Ellas junto a la abogada Silvia Suárez ofrecemos el servicio gratuito del SOS Feminísima:
Es un asesoramiento legal a las víctimas de violencia, a través del WhatsApp 773-42782. Funciona desde el año 2000 hasta la fecha, y siempre en las publicaciones de los miércoles en EL DEBER.