Ariela Hossen Álvarez, 29 años, nacida y criada en Santa Cruz, estudió arquitectura en Savannah College of Art and Design, una famosa escuela de arte en Estados Unidos. Sobre su experiencia profesional, anota que hace tres años viene participando en CasaCor Bolivia, y como artista ha presentado varias exposiciones de sus pinturas, y la última fue en Salzburgo, Austria.
Quién es Ariela, ¿cómo funciona esa fusión del arte y de la arquitectura?
Ariela es una persona expresiva que vive por y para su creatividad. Tengo la suerte de haber nacido en una familia que aprecia mucho lo estético y vive de proyectar espacios. Esto hizo que mi desarrollo creativo sea sin límites, todo era posible en casa si uno da su todo para lograrlo. Mi familia tiene una empresa constructora hace más de 35 años y juntos trabajamos como equipo y nos avocamos a superar todas las circunstancias.
¿Hay más de artista que arquitecta?
Mi etapa de artista profesional nunca hubiera surgido sin tener una fundación y formación completa en arquitectura. Estudiar arquitectura nos abre la mente a tanto porque nos enseña las herramientas básicas de diseño, de estética y de la creación. Esto nos prepara para poder crear casi cualquier cosa y desarrollarse en el ámbito artístico. No sería uno sin lo otro. El arte y la arquitectura me generan un balance, social, económico y emocional. Sin embargo, mi lado artístico es más conocido por mi trabajo con mis redes sociales.
¿Cuándo empiezas con el arte de la pintura?
Mi trabajo como artista empieza desde jugar con crayones en las escaleras de mi casa hasta ahora con exposiciones en el exterior. Tuve la audacia de hacer mi primera exposición de arte a mis 19 años, en una vacación de la universidad.
Luego siguieron dos exposiciones más en Santa Cruz y la cuarta fue en Salzburgo, Austria, junto a una galería de Arte en Madrid. En cambio, mi carrera profesional como arquitecta nace al terminar mis estudios y empezar a trabajar en mi empresa familiar. Aportando y creando es que vamos participando tres años en CasaCor Bolivia como arquitecta y diseñadora.
¿Qué pretendes expresar en tus obras?
Considero mi estilo artístico como el expresionismo abstracto, pero más allá de esto me apasiona crear obras vivas, llamativas y llenas de expresión. Creo en una correcta disposición del balance de los colores, proporción de formas, texturas, ritmos en una pintura. Trabajo generalmente en lienzo crudo sobre bastidor de madera, pero siempre estoy buscando nuevas superficies para pintar. Por ejemplo, mi segunda exposición incluí planchas metálicas pintadas con pintura al aceite. Hace unos años, me llamó la curiosidad las piezas de cerámica, no moldearlas sino pintarlas. Y desde entonces relacioné nuestra fuerte ganadería de la ciudad con el pintado de toros y vacas en cerámica. Ahora mi tiempo artístico me dedico a pintar obras por comisión a clientes arquitectos, a pintar cerámica y dar clases de composición abstracta en mi taller.
¿Qué le depara el futuro a Ariela?
Espero que el futuro llegue con muchos proyectos nuevos, que nunca se acabe la creatividad y las ganas de seguir creando.
¿Tienes un mensaje para las lectoras?
Primero quiero invitarlas a mis cursos de composición abstracta que doy los jueves en mi taller de arte. Son cursos accesibles, y puede ser la oportunidad perfecta para despejarse y aprender a pintar abstracto con criterio. Aquí le enseño desde agarrar un pincel hasta qué hacer y pensar cuando tienen un lienzo en blanco. Después les diría que sigan sus sueños y que el arte como todo requiere dedicación y pasión. Aquí su Instagram: @ariela.abstractworld