El Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) con 83 años y el Partido Demócrata Cristiano (PDC) –actual partido de Gobierno– con 71 años, son los únicos partidos que sobrevivieron a la eliminación de la sigla, tal como sucedió con otras fuerzas que competían en procesos electorales. Los dos últimos fueron ADN y UCS.
“Lo que sucede es que la antigüedad de ellos, el haber estado entre oficialismo y oposición, les ha traído experiencia de supervivencia y de tomar el poder, el MNR tomó el poder de manera directa con Paz Estenssoro y Sánchez de Lozada, pero estando de oposición, logró conservar espacios regionales por ser un partido de cuadros, es decir, de formación ideológica a sus militantes”, rememoró el experto en temas electorales, Paul Antonio Coca.
De acuerdo con los datos de la extinta Corte Nacional Electoral (CNE) y del Tribunal Supremo Electoral (TSE), partidos como el MIP del líder campesino, Felipe Quispe “El Mallku”; MRTKL, de Genaro Flores; MBL, de Antonio Aranibar; el PS-1 de Marcelo Quiroga Santa Cruz; Condepa, de Carlos Palenque, entre los principales y una veintena de siglas, se crearon y desparecieron del mismo modo.
“Lo del PDC es muy diferente, ya que es un partido que se caracteriza por no tener estructura en todo el país; pero su método de obtener espacios es llevar a cuadros muy interesantes y potables electorales en las elecciones, y así tener vigencia, aunque eso signifique que el candidato y sus legisladores no obedezcan al partido, pero consiguen la meta de sobrevivir electoralmente”, dijo Coca sobre el principal partido de Gobierno.
En la década de los 80, en el siglo pasado, existía la convergencia ADN-PDC, cuando los dirigían el fallecido expresidente, Hugo Banzer Suárez y el abogado Benjamín Miguel Harb, respectivamente. Luego vino el declive adenista y en agosto del pasado año pasado perdió su personería.
“ADN ya estaba herida de muerte cuando Hugo Banzer fallece, y cuando Tuto Quiroga abandona la jefatura nacional. A pesar de ser un partido de derecha, sus problemas internos evitaron que pueda nuclear una base de nuevos y jóvenes militantes, por lo que perdió espacios territoriales”, resumió Coca.
Para el experto, la mayoría de los partidos perdió su personería precisamente por falta de renovación política y sus dirigentes apostaron al caudillismo del jefe principal, como fue el caso de UCS, que ‘sobrevivió’ después del fallecimiento de su creador, Max Fernández Rojas.
Según Coca, UCS sobrevivió en la arena política por haber participado en elecciones subnacionales como en 2010 y 2015; pero no participó de las elecciones generales de 2005, 2009 y 2014, jugó con los plazos que daba la CNE en su momento y el TSE en los últimos 16 años.
Actualmente hay 11 partidos que tienen personería jurídica, de los cuales cuatro, tienen apenas un año de vigencia, Nueva Generación Patriótica (NGP); Autonomía para Bolivia, Sumate; Movimiento de Renovación Nacional (Morena) y finalmente, Libertad y República (Libre).