Las ferias en las que se ofertan productos de contrabando siguen operando. El Gobierno identificó tres de estos centros de abasto que dominan este tipo de negocio ilegal: la feria de Virupaya, en la frontera con Perú; la feria de Waracasaya, también en el límite con Perú; y la feria de Bella Vista, ubicada en el departamento de Potosí. La comunidad de Virupaya fue creada por los mismos contrabandistas para desarrollar en esa zona una feria como pantalla para intercambiar productos de manera ilegal. Del lado boliviano pasa al peruano generalmente combustible —sobre todo diésel—, rollos de tela, ropa y artefactos eléctricos que llegan desde Chile. Virupaya no figura en el mapa, pero existe y se extiende en ambos territorios. Está aproximadamente a 215 kilómetros al norte de la ciudad de La Paz. En esa zona, toneladas de productos son transbordados desde camiones a minibuses, que después inician su recorrido hacia la ciudad peruana de Juliaca. En Virupaya, los clanes mafiosos, según la Policía de Perú, construyeron al menos diez inmuebles con apariencia de viviendas familiares, pero en realidad son almacenes que sirven para guardar la mercadería que no lograron subir a los motorizados: en estas viviendas hay artefactos, ropa, rollos de plásticos y telas. Esta carga, por lo general, llega desde el norte de Chile y atraviesa gran parte del departamento de La Paz para llegar a las principales ciudades peruanas, como Lima y Arequipa. Salida de combustibles Lo que preocupa al viceministro de Lucha Contra el Contrabando, Daniel Vargas, es que en estas ferias aumentó la salida de combustibles, como las garrafas con GLP, gasolina o diésel. “Ahora el contrabando también está afectando a nuestros recursos naturales por la salida de nuestros combustibles”, dijo Vargas en el seminario internacional “Del comercio informal al crimen organizado: Los desafíos de la región frente al contrabando”, que organizó la Cámara Nacional de Industrias (CNI). La feria de Virupaya se realiza los miércoles y sábados a la par del traspaso de la mercadería de contrabando. Para la Policía de Perú, la feria de Virupaya no es más que una fachada cuyo fin es agrupar a personas vinculadas con los cargamentos que saldrán hacia Juliaca. La fuerza policial asegura que estas personas suelen estar armadas. Otra feria en la que se expone con normalidad el contrabando es la de Waracasaya. En este espacio, ubicado en el municipio de Charazani, en el departamento de La Paz, se oferta combustibles a mayor precio del oficial. Ahí llegan las mafias peruanas y llevan los combustibles a su país en camiones. En esa feria también ofrecen productos agrícolas que llegan desde Perú.