En medio de un operativo de seguridad que movilizó a 4.500 agentes de la Policía Boliviana, el MAS del presidente Luis Arce instaló este viernes un congreso para “renovar” su mesa directiva. En el evento no está Evo Morales, quien lidera el partido desde hace 25 años.
Arce y el vicepresidente David Choquehuanca llegaron al multitudinario evento que se extenderá hasta este domingo. La inauguración tuvo lugar en la avenida Juan Pablo II, justo frente a la base militar de El Alto.
Además, gran parte del gabinete de Arce estuvo entre “los invitados especiales” que participarán del inicio de las deliberaciones que continuarán en varios establecimientos deportivos de la ciudad que es vecina de La Paz, la capital administrativa de Bolivia.
Más temprano, Evo rechazó la legalidad de este congreso porqué él reivindica la legalidad de la convocatoria que hizo para el 10 de junio como líder del partido. Además, protestó que una sala constitucional haya obligado al Tribunal Supremo Electoral a supervisarlo.
Pidió a su equipo jurídico “cómo hacer una demanda internacional” y ratificó que la Dirección Nacional del MAS “dará batalla jurídica” nacional e internacional para, según su versión, demostrar que están “con la verdad, la razón y la legalidad”.