El impacto y el interés por la fractura en el MAS; entre Evo Morales y el presidente Luis Arce, sobrepasó las fronteras del país. Líderes del Grupo de Puebla activaron una misión “discreta”, según reveló ayer el expresidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, quien estuvo esta semana en Santa Cruz junto con otros líderes y exmandatarios alineados con la izquierda. Eso sí, esa misión llevará su tiempo. “Trabajamos. Creo en que las cosas que pueden salir bien necesitan un poco de discreción. Claro, hay que recuperar el entendimiento y la unidad, esto llevará su tiempo, pero siempre la buena fe, el interés general son los valores que presiden una tarea de este tipo se puede lograr. Seamos prudentes, y en todo caso, pues siempre que sea ayudar a Bolivia para mí es una obligación. Es probable (reunión con Evo y Arce), y eso será una buena señal”, afirmó. El exdignatario español participó el lunes del seminario internacional que organizó el Grupo de Puebla con la Escuela de Gestión Pública Plurinacional y antes de dejar el país, justo a tiempo de dejar el hotel, abogó por la necesidad de recuperar espacios de diálogo porque, según mencionó, “hay que pensar siempre en Bolivia, en su economía, su democracia y en su futuro”. En el seminario internacional Nueva Arquitectura Financiera Regional, que tuvo lugar en el hotel Camino Real de Santa Cruz, participó, además de Rodríguez Zapatero, los expresidentes Alberto Fernández (Argentina) y Ernesto Samper(Colombia). También estuvo la vicepresidenta de Venezuela Delcy Rodríguez. A su turno, uno de los fundadores del Grupo de Puebla le confirmó personalmente a EL DEBER que se logró el paso inicial de hablar con Morales y Arce. “Nos encontramos con ambos por separado”, dijo el personero a tiempo de agregar que ambos —Evo y Luis Arce— son considerados “grandes amigos”. También explicó que los actores y operadores que trabajaron en esta tarea inicial lo hacen de manera discreta. No será una fácil, porque ayer mismo desde ambas facciones del MAS no se emitieron señales de acercamiento y menos de reconciliación. El senador oficialista Leonardo Loza, uno de los más cercanos a Evo Morales, agradeció el interés de los líderes del Grupo de Puebla para reconciliar a su partido, pero señaló que eso será “inviable” mientras continúe, según dijo, la estrategia gubernamental de proscribir al líder de su partido en el escenario político del país. “Se saluda, agradecemos; ellos conocen, ellos saben, por eso han expresado su preocupación acerca de la proscripción de la figura de Evo Morales, pero también por la crisis económica”, señaló Loza en rueda de prensa en La Paz. Afirmó que la situación está bien marcada, por una presunta persecución del actual Gobierno hacia la figura de Evo. Por su lado, el presidente de la Cámara de Diputados, Israel Huaytari, anticipó un escenario “jodido” a partir de mayo, cuando se realice el congreso promovido por la facción arcista del MAS para elegir a los nuevos dirigentes y, eventualmente, al nuevo candidato a la presidencia del Estado. “Vamos a respetar las decisiones del Pacto de Unidad y que estén sus oficinas centrales“, matizó. En tanto que el dignatario de Estado, Luis Arce Catacora, se reunió la noche del lunes en el hotel Camino Real con los políticos y exmandatarios que integran el Grupo de Puebla. A través de sus redes sociales, Arce se limitó a señalar que compartió un grato momento con sus pares del foro, del cual él es uno de los fundadores. “Nosotros, compartimos los resultados de nuestro Modelo Económico Social Comunitario Productivo”, dijo escuetamente. Esta casa periodística intentó obtener una respuesta de la ministra de la Presidencia, María Nela Prada, para conocer una posición sobre una posible reconciliación, pero no hubo respuesta. Desde la oposición, la diputada por Comunidad Ciudadana (CC) Luisa Nayar descalificó la presencia de los integrantes del Grupo de Puebla. “Ellos hundieron a sus naciones en la misera y corrupción”, precisó la legisladora. En tanto que Pamela Flores, activista, protestó en las afueras del hotel Camino Real por la presencia de estos representantes y también contra el Gobierno.