El presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, dijo este lunes, durante su primera visita a Brasilia, que "la relación con Brasil es como una canción de Roberto Carlos, cóncavo y convexo".
"Lo nuestro no se puede negar, no se puede evadir. Por ser parte de una de las regiones más extraordinarias, Sudamérica, no se puede dividir o separar", aseguró Paz en la declaración conjunta con el mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.
El gobernante boliviano, que dedicó a Brasil su primera visita oficial internacional desde que asumió la presidencia el pasado noviembre, afirmó que su país tiene una vinculación "geográfica muy especial" con Brasil.
En materia económica, Paz ofreció la capacidad de su país de servir como una conexión bioceánica entre el Atlántico y el Pacífico, por sus conexiones por carretera y por su posibilidad de tender redes eléctricas conectando con sus cinco fronteras.
Paz se reunió con Lula y con ministros de ambos países en áreas estratégicas de la agenda bilateral y firmó cinco acuerdos en materia de seguridad transfronteriza, energía, infraestructuras y turismo.
La visita a Brasil de Paz durará dos días y concluirá este martes con su participación en un foro de negocios en São Paulo, en el que estarán presentes representantes de al menos 80 empresas bolivianas.
Lula se compromete a reforzar la integración y a ampliar el comercio con Bolivia
El presidente de Brasil se comprometió a reforzar las conexiones terrestres y fluviales con Bolivia para ampliar los intercambios comerciales.
Lula lamentó que el comercio bilateral esté "por debajo de su potencial" y que el valor de los intercambios haya retrocedido en la última década, al pasar de 5.500 millones de dólares en 2013 (unos 4.780 millones de euros) a apenas 2.600 millones de dólares en 2025.
"Necesitamos actuar, y mucho, para revertir esta situación", aseveró, durante una declaración a la prensa junto a Paz en la sede de la Presidencia en Brasilia.
En ese sentido, el mandatario apuntó a "inversiones robustas" en infraestructura, como los planes para la construcción de un puente sobre el río Mamoré en la región amazónica y cuyas obras empezarán en 2027.
Además, se refirió a la estrategia impulsada por su Gobierno para crear nuevas vías de conexión entre los océanos Pacífico y Atlántico y, de esa forma, acelerar los envíos de productos a los mercados asiáticos.
En ese marco, destacó el acuerdo entre Brasil, Bolivia y Paraguay para mejorar la navegabilidad del río Paraguay mediante obras de drenaje.
"Queremos avanzar en una de las aspiraciones que movilizó a varios gobiernos bolivianos: obtener acceso fluvial al Atlántico", dijo.
Por otra parte, la adhesión de Bolivia al Mercosur, proceso que aún no ha concluido, es un "paso histórico" con el que el bloque comercial se "fortalece" y obtiene "más autonomía estratégica" frente a las "inestabilidades" globales, de acuerdo con el mandatario.
Más allá de las obras de infraestructura, Lula mencionó otros campos de cooperación con potencial, como el energético.
Bolivia, dijo el brasileño, es una "fuente segura" de gas natural en un contexto marcado por conflictos que "amenazan el suministro seguro de combustibles", por lo que los dos líderes hablaron sobre la "posibilidad" de aumentar el volumen exportado a Brasil.
A eso se suma la firma hoy de un acuerdo para la construcción de una línea de transmisión eléctrica entre la provincia de Germán Busch, en el departamento de Santa Cruz, y el municipio brasileño de Corumbá.
"Vamos llevar electricidad a regiones aún dependientes del diésel", señaló, antes de añadir que Brasil también está "dispuesto" a apoyar a Bolivia en la producción de biocombustibles y energía renovable.
En el plano de la seguridad, Lula afirmó que otro de los acuerdos firmados durante la visita de Paz "renueva" el compromiso para combatir al crimen organizado a ambos lados de la frontera, al prever "mayor coordinación".EFE