El Carnaval de Oruro, que reúne anualmente a alrededor de 20.000 danzarines y 15.000 músicos de todo el país, se ha consolidado como un destino de alto perfil para los precandidatos a la presidencia. Sin embargo, no solo Oruro será escenario de esta fiesta popular; el gran corso de Santa Cruz de la Sierra, la ciudad más poblada de Bolivia, también atraerá a varios de los principales aspirantes.
El expresidente Jorge Tuto Quiroga comenzó su recorrido el viernes en Oruro, donde no solo se reunió con aliados políticos, sino que también compartió con el público. Tras ello, viajará a Santa Cruz para disfrutar del corso, que reunirá a unas 200 comparsas y miles de espectadores.
Por su parte, el alcalde de Cochabamba, Manfred Reyes Villa, quien lidera el partido Súmate, también tiene planeado recorrer varias regiones del país en estos días festivos, con Santa Cruz en su agenda.
El senador Rodrigo Paz Pereira, precandidato por Primero la Gente, no se queda atrás. Como folclorista y participante activo en la danza de la morenada, tiene previsto bailar en la Entrada de Oruro, sumándose a una tradición que conecta con sus raíces.
Oruro se prepara para recibir entre 350.000 y 400.000 visitantes, entre nacionales e internacionales, mientras que el corso de Santa Cruz atrae a unas 200.000 personas. Estos eventos no solo son una oportunidad de disfrutar del carnaval, sino también un momento clave para los precandidatos, quienes se preparan para el intenso periodo de definiciones políticas que se avecina.
Para muchos de los aspirantes a la presidencia, estos días de carnaval representan un momento de descanso estratégico, pero también de construcción de alianzas. En este contexto, el empresario Samuel Doria Medina, uno de los precandidatos más activos del bloque opositor, ha optado por mantener una agenda privada, aunque no estará en La Paz.
Evo Morales, quien insiste en promover su candidatura, cumplirá una agenda festiva en Lauca Eñe y Villa Tunari, las dos poblaciones del trópico de Cochabamba de donde ha podido salir durante los últimos cuatro meses. El expresidente tiene una orden de aprehensión en su contra por no haberse presentado a la Fiscalía de Tarija por un delito de trata.