Este lunes, 16 de junio, el comandante departamental de la Policía de Oruro, coronel Helsner Gonzalo Torrico Valdez, confirmó que ocho efectivos policias continúan hospitalizados, tras las emboscadas que sufrieron durante los operativos de desbloqueo en los tramos Huanuni – Llallagua y Oruro – Cochabamba. Uno de los uniformados fue trasladado de emergencia a La Paz, debido a una herida de bala en el tórax.
“Todos los heridos están estables. El camarada (Crnl. Ortega) que fue herido por arma de fuego está en proceso de recuperación”, explicó Torrico, en conferencia de prensa.
Durante las intervenciones desarrolladas entre el 11 y 12 de junio, un total de 23 policías resultaron heridos y cuatro perdieron la vida en medio de ataques con armas de fuego, explosivos y piedras por parte de grupos irregulares.
Según el coronel Torrico Valdez, más de 400 efectivos policiales participaron en la intervención en Llallagua al inicio del operativo. Además, estaba prevista la incorporación de miembros de las Fuerzas Armadas para reforzar la acción conjunta.
Las emboscadas más violentas se reportaron en Aguas Calientes, El Golfo, el sector 69 y Tacopaya, donde los efectivos fueron interceptados con extrema violencia y obligados a replegarse en varias ocasiones.
Las investigaciones sobre estos hechos se encuentran en curso y, según el Crnl. Torrico Valdez, están en fase avanzada. Se ha establecido el compromiso de identificar y procesar a todos los responsables, tanto materiales como intelectuales, de los hechos de violencia.
¿Qué pasó en Llallagua?
Según el Crnl. Torrico Valdez, las operaciones policiales, iniciadas el 11 de junio en las rutas hacia Llallagua y Cochabamba, se desarrollaron de manera simultánea y estuvieron marcadas por violentas emboscadas. En la carretera a Llallagua, un contingente conformado por efectivos de los comandos departamentales de Oruro, Potosí y La Paz fue emboscado a la altura de Aguas Calientes por un grupo irregular que utilizó armas de fuego y piedras. El ataque causó la dispersión de los uniformados y provocó una segunda emboscada en el sector conocido como Golfo, donde dos policías perdieron la vida por impactos de bala y agresiones con objetos contundentes. Otro efectivo resultó herido por arma de fuego. Tras estos hechos, el resto del contingente logró reagruparse con el apoyo de la Policía de Llallagua y la población local, estableciendo un perímetro de seguridad para evitar nuevas agresiones. El día siguiente, 12 de junio, se retomaron las operaciones y se restableció el orden público en Llallagua. De forma paralela, en la ruta hacia Cochabamba, otro operativo se activó la madrugada del 11 de junio, con participación de efectivos de los comandos de Oruro y La Paz. En la zona de la Cruz de Tacopaya, los uniformados fueron atacados con explosivos, mientras despejaban la vía. Las detonaciones provocaron una avalancha de piedras y dividieron al grupo policial. Durante el repliegue, uno de los efectivos fue secuestrado, brutalmente agredido y asesinado con una explosión. El cuerpo del policía fue recuperado al día siguiente y las operaciones de desbloqueo continuaron. Hacia las 17:00 del 12 de junio, los contingentes policiales de Cochabamba y Oruro lograron reunirse, consolidando el control en la zona. Las autoridades policiales expresaron su reconocimiento a los efectivos caídos y destacaron que su sacrificio permitió devolver la tranquilidad a la población afectada por los bloqueos. El comando departamental de policía de Oruro reconoce esa labor y siempre va a estar agradecido por nuestros camaradas, y sus familiares deben saberlo, que no solamente son familiares de un camarada caído, son también nuestros familiares y vamos a estar pendientes de ellos, apoyándolos en todo lo que se pueda, expresó el Crnl. Torrico Valdez sobre los familiares de los efectivos policiales heridos y fallecido.