El Ministerio Público inició una investigación para esclarecer la muerte del conscripto Reynaldo Javier Charca, ocurrida en el departamento de Pando, en medio de versiones contradictorias entre la familia del joven y el Ejército boliviano.
El fiscal departamental de Pando, Freddy Durán, confirmó que se activaron las pesquisas tras el deceso del dragoneante, quien prestaba servicio en un puesto adelantado del Regimiento de Infantería 35 “Bruno Racua”. La autoridad señaló que se emitirán citaciones y requerimientos en calidad de testigos para determinar las circunstancias del hecho.
El cuerpo del conscripto ingresó el 10 de marzo a la morgue del hospital Roberto Galindo, luego de haber sido atendido inicialmente en el Instituto Médico Legal de Río Branco, Brasil, debido a la proximidad fronteriza. Según el informe forense, el cadáver presentaba cortes y suturas en la región craneal, tórax y abdomen, compatibles con procedimientos de autopsia.
Sin embargo, la familia del joven rechaza la versión oficial y denuncia que se trató de un asesinato. Allegados sostienen que el cuerpo fue entregado sin algunos órganos y sin un informe claro de autopsia, lo que incrementó sus sospechas. Además, afirman que el conscripto no tenía problemas de salud, sabía nadar y había mencionado previamente conflictos dentro del cuartel.
En contraste, el Ejército boliviano indicó en un comunicado que el hecho ocurrió mientras el soldado realizaba labores de aseo y lavado de ropa en inmediaciones del río Rapirrán. Según esta versión, el joven habría sido arrastrado por el caudal, provocando su muerte por asfixia por inmersión.
La Policía también reportó que se escucharon gritos de auxilio antes de que el conscripto desapareciera en el río, reforzando la hipótesis de un accidente.
Ante la controversia, el Ministerio Público remarcó que la investigación se desarrollará bajo el principio de objetividad para establecer si el fallecimiento fue producto de un hecho fortuito o si existen responsabilidades penales.
El caso ha generado conmoción en la región y presión de los familiares, quienes exigen justicia y el esclarecimiento total de lo ocurrido dentro del recinto militar.