El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, contó en el programa Otra Noche con Sissi Añez, de EL DEBER mayores detalles del proceso de captura del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset.
El narcotraficante fue capturado la madrugada del viernes 13 de marzo en un operativo policial ejecutado en la ciudad de Santa Cruz sin ningún herido ni fallecido y ahora ya se encuentra preso en Estados Unidos.
- Ministro, ¿cómo se logró capturar a Marset?
Han sido varias semanas de investigación. Un grupo especializado de la Policía ha ido colectando evidencias, conversaciones, muestras que han ido construyendo todo el proceso investigativo. Finalmente, emergente de esto, logramos dar con la localización del señor Marset.
Esta operación ha sido desarrollada en la más absoluta reserva y confidencialidad. En ese sentido, finalmente, (el viernes 13 de marzo) se produjo la detención de Marset. En realidad, eran dos casas. Lo primero que se hizo es neutralizar la casa donde estaba la seguridad a objeto de que no vayan en auxilio de su protegido y después ingresamos a la casa donde estaba Marset. Se hizo una operación limpia, rápida y, gracias a Dios, sin víctimas de ninguno de los dos lados.
- Usted decía que la operación se desarrolló en la más absoluta reserva porque, en el año 2023, Marset logró escapar ¿Qué es lo que ha cambiado en esta ocasión para finalmente tener éxito?
Lo primero que ha cambiado es el Gobierno. No puede ser que un individuo, teniendo los antecedentes que tenía, habiendo cometido crímenes, habiéndose metido en narcotráfico en varios países, (…) no haya podido ser capturado.
Efectivamente él tenía su base en Santa Cruz, pero él se movía hacia otros lados. Entonces, tuvimos la determinación, la instrucción del presidente Rodrigo Paz de que nadie, que cometa delitos en el suelo boliviano, quede impune.
- ¿El Gobierno tenía identificado ya desde hace tiempo que Marset estaba en Santa Cruz o fue una información reciente que terminó con su aprehensión?
Lo que sucede es que el Gobierno no se mueve por especulaciones, rumores ni nada por el estilo. El Gobierno, y como ya se ha hecho una característica de esta cartera ministerial, solo aparece y da resultados cuando todas las evidencias están completas y se hacen las operaciones correspondientes.
Lo mismo sucedió con (el expresidente) Luis Arce, es decir, se definió un grupo pequeño de juristas y de policías que hicieron la operación, se lo capturó y se lo mandó a la cárcel. En el caso de Marset fue una cosa similar, pero obviamente entrañaba mayor peligro, es uno de los narcotraficantes más grandes del mundo.
- ¿Se realizó el operativo con algún nivel de coordinación o de apoyo de otros organismos o del mismo gobierno de Paraguay?
Nosotros ya teníamos nuestra ruta crítica de investigación, ya teníamos las cosas claras y sabíamos lo que teníamos que hacer. En cuanto al intercambio de inteligencia, lo hemos hecho y lo venimos haciendo con varias agencias.
En este caso hemos trabajado con la DEA de los Estados Unidos y hemos coordinado la expulsión de Marset del territorio boliviano. Ahora, en la operación no ha participado ninguna agencia policial ni de Sudamérica, ni de Norteamérica, ni de Europa, (…) solo ha participado la Policía Boliviana.
- Una de las grandes preguntas que dejó la fuga de Marset en 2023 estaba relacionada con la posibilidad de filtraciones de información de parte de la Policía ¿El Gobierno tiene evidencias de que Marset recibió protección o información desde instituciones del Estado?
Estamos investigando. Cuando investigas vas consiguiendo evidencias, poco a poco, vas encontrando indicios, vas encontrando información, que después derivan en procesos ya de detención y puesta a disposición del Ministerio Público.
Yo, lo que no entiendo es cómo una persona, que ha estado tanto tiempo en Bolivia, nunca fue buscada, nunca fue detenida. El 2023 ha sido un error de un grupo de policías que después lo dejaron ir a Marset, eso es lo que ha sucedido.
- ¿Ahora hay policías, funcionarios u otras personas bajo investigación por presuntos vínculos con Marset?
En este momento, no. En este momento estamos abocados (a operativos). Una vez que esto se calme, vamos a buscar si ha habido implicados, vamos a averiguar por qué nunca se tomó una acción como la que estamos tomando ahora.
- ¿Cómo es que se logró que la operación haya terminado sin consecuencias mayores como la pérdida de vidas?
Lo primero que se hizo en la operación es ir a la casa de la seguridad de Marset, se la rodeó, se rodeó el manzano y se dijo a los criminales que estaban ahí adentro que ya estaban rodeados y que depongan sus armas. Se tardó en la negociación (…) porque estaban muy fuertemente armados, como ahora conocemos, con fusiles de alto calibre mucho más modernos que los de la Policía. Y, resulta que una vez que se negocia, los delincuentes dicen que queremos que esté presente el Ministerio Público y los medios de prensa.
Nosotros accedimos inmediatamente a eso, podíamos no hacerlo, pero sí accedimos y tenemos los resultados que hemos tenido. Y así como los delitos de Marset son transnacionales, también la seguridad de él. Estaban ciudadanos colombianos y venezolanos. O sea, esta es una organización transnacional, es una organización muy grande.
- ¿Y se ha determinado cuál es el parentesco de la mujer que fue detenida en la vivienda donde estaba Marset?
Es prima de él.
- ¿Y en el momento de la detención, en la vivienda donde estaba Marset, no había personal de seguridad?
Donde estaba él, no. No, no había.
- ¿Y cómo se explica eso, ministro?
Porque vivía confiado, o sea, se sentía protegido, se sentía impune. Esa es la explicación. Él pensó que este gobierno era el anterior y no es así. Era un hombre que vivía confiado, efectivamente tenía un grupo de seguridad bastante amplio, eran entre seis y ocho personas, que se movían en vehículos blindados.
En el caso del vehículo que manejaba Marset era con blindaje tipo 7, es el blindaje más fuerte que se consigue en el mercado. Debe ser el único vehículo con ese tipo de blindaje en Bolivia.