Los evistas decidieron concentrarse desde este lunes en La Paz para intentar forzar una nueva candidatura del expresidente Evo Morales. La Policía Boliviana empezó a tomar sus previsiones y resguardos ante la posibilidad de que se produzcan incidentes.
La Plaza Murillo amaneció cerrada. La medida, que ya fue asumida en anteriores oportunidades, trata de resguardar las instituciones del Legislativo y el Ejecutivo que operan en la plaza.
Sus accesos se encuentran con grandes estructuras metálicas (vallas) y con fuerte resguardo policial, que impiden el paso vehicular y también de peatones, aunque los funcionarios sí pueden pasar con la debida acreditación.
Accesos a la Plaza Murillo. Fotos: APG La plaza Abaroa, donde está el edificio del Tribunal Supremo Electoral (TSE), también se encuentra cerrada y con gran cantidad de policías movilizados. En pasadas horas, la Alcaldía de La Paz comunicó que, “ante el anuncio de la realización de una marcha que podría poner en riesgo la integridad de espacios públicos, la plaza Abaroa será cerrada de manera preventiva”. Las organizaciones que respaldan al expresidente Morales resolvieron intensificar sus medidas de presión con una concentración en la sede de gobierno. Para este lunes tienen previsto realizar una masiva marcha; sin embargo, algunos dirigentes aseguraron que no se irán de La Paz hasta que renuncie el presidente Luis Arce. Incluso, advirtieron que “no habrá elecciones” si no se inscribe a Morales como candidato. El plazo de inscripción de candidatos, para las elecciones de agosto próximo, concluyó hace una semana. Morales no logró registrarse porque no consiguió un partido habilitado, además, según sentencias constitucionales, no puede volver a postularse.